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Toda la rabia en un dibujo

Portada homenaje de la revista ‘The New Yorker’ a las víctimas del atentado al semanario satírico ‘Charlie Hebdo’

El pasado miércoles, la ilustradora Ana Juan recibió un mensaje de la editora gráfica de la revista The New Yorker. Nada fuera de lo normal después de 20 años de relación laboral. Cuando la ilustradora leyó el contenido de la petición sintió dolor, pero aceptó el encargo. Todos los colaboradores de la publicación tenían que mandar ese mismo día ideas para realizar un homenaje en la web al semanario satírico Charlie Hebdo después del brutal atentado en París.

“No pensé que sería capaz”, cuenta al otro lado del teléfono desde Hamburgo. “Me puse a buscar inspiración y envié lo más rápido que pude tres dibujos”. Lo que no esperaba la artista es que una de sus ilustraciones se convirtiera en menos de 24 horas en la portada del número que salió a la venta el lunes 19 de enero.

DEDICA. Portada de The New Yorker, como tributo a las víctimas de Charlie Hebdo, firmada por Ana Juan.Toda la rabia en un dibujo

“Primero montaron una pregalería de bocetos, pero al director de la revista no le gustó”, explica Ana Juan, Premio Nacional de Ilustración en 2010. “Volvieron a contactar para pedirnos trabajos terminados”. La ilustradora cogió sus pinceles y remató, in extremis, una de sus ideas iniciales: la torre Eiffel acabada en forma de lápiz. Dos de los conceptos que, desde que se produjo el atentado yihadista en la sede de Charlie Hebdo, se han convertido en los símbolos que artistas, en particular viñetistas, han usado para reivindicar el derecho a la libertad de expresión y rendir homenaje a los 12 fallecidos.

Primero a través de las redes sociales, después en las ediciones impresas y digitales de publicaciones de todo el mundo, autores como Uderzo (creador de Astérix y Obélix), el argentino Liniers, el historietista Joe Sacco, el humorista político David Pope y Forges y El Roto, entre otros, han pintado su indignación.

La misma noche del miércoles 7 Ana Juan conoció que su trabajo Solidarité, esa “sencilla imagen muy indentificable”, sustituía pocas horas antes del cierre de la edición a otra portada ya elegida. El resto del mundo se enteró, cuando The New Yorker adelantó en Internet la ilustración. En pocos minutos, la imagen se convertía en emblema.

La gran repercusión internacional que ha provocado su trabajo se percibe en la voz apurada de la artista. “No paran de llamarme y de contactar conmigo por Facebook”, asegura Y es ahí, en su cuenta de la red social, donde le empezaron a llegar las primeras reacciones. “No voy a dar explicaciones”, aclara la ilustradora en referencia a aquellos comentarios que comparan su torre Eiffel con otras tantas ilustraciones publicadas durante estos tres días en la red. “Algunas personas me dicen que ellos mismos o conocidos ya usaron esta idea en su momento. Cuando yo hice la búsqueda no encontré nada parecido”, zanja la artista, que ha realizado más de 20 portadas para la publicación estadounidense. “Todo depende de cómo lo uses”.

Ana Juan comenzó a colaborar con The New Yorker a mediados de los noventa. Desde entonces ha firmado primeras tan simbólicas como las que realizó para el primer y décimo aniversario de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York, sobre la guerra de Irak, o la que ideó tras el paso del huracán Katrina en Nueva Orleans.

“Esta ilustración representa mi rabia”, dice. Después del tiroteo en París que acabó con la muerte de 12 personas, la artista, conmocionada, sigue sin encontrar explicación a la barbarie: “No va a servir para nada”. Ante el dolor y la impotencia y con la desolación de sentir que este tipo de acciones parecen imparables, se recluye en sus dibujos. “Lo único que queda es seguir trabajando”.



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