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Con su mismo juego

Las denuncias del uso frecuente de las fake news para crear una realidad virtual y la inclusión en el Diccionario Oxford de Lengua Inglesa de la palabra Post Truth como el vocablo del año en 2016, definiéndolo como relativo a las circunstancias en las que los hechos objetivos son menos influyentes para formar la opinión pública que afirmaciones vinculadas a la emoción y a las creencias personales, resultan sólo tibias aproximaciones.

Tibias aproximaciones de la realidad en que la plutocracia y los poderes fácticos se han adueñado de los medios masivos de comunicación para sembrar el absurdo en las mentes menos avispadas, que, por desgracia, son muchas. Decía el ´betabel´ Basilio González, millonario que fue puesto al frente de la Comisión Nacional del Salario Mínimo por Salinas, que era imprudente subir los ingresos de trabajadores que ganan 65 pesos diarios, porque eso desestabilizaría la economía nacional y muchas empresas no podrían seguir operando.

Con su mismo juego

Ahora, los avances tecnológicos han permitido que los hechos más relevantes que ocurren en cualquier lugar del planeta, sean conocidos en tiempo real, excepto en aquellos casos en que la información se convierte en instrumento de manipulación por medio de los conceptos post-true y fake news. Sin embargo, los mitos y las leyendas no han perdido su encanto y siguen gustando cuando no buscan ocultar la realidad.

Por ello, no es ocioso comparar al nuevo gobierno con los personajes mitológicos que enfrentaron a los monstruos de igual naturaleza. El régimen de la Cuarta Transformación ya ha vencido a un buen número de esos engendros que habían convertido al Anáhuac en un remedo del Averno con los hedores de la corrupción que todo lo contamina y percude; pero, sus trabajos no han concluido. Por el contrario, la tarea apenas inició y lo que viene será cada vez más duro y difícil.

El combate al robo de petróleo y sus derivados, dejó al descubierto toda una densa trama de intereses de la más disímbola tesitura, que nada tienen que ver con la perforación de un tubo para robar unos litros de gasolina; sino que demuestran con absoluta claridad lo que es la delincuencia organizada cuyos tentáculos están anclados en prácticamente todos los sectores del país, con muy escasas excepciones. Al nuevo régimen no le han temblado las corvas para ir por los delincuentes.

Y, si ya se está haciendo en lo relativo al petróleo, no puede dejar de tocarse la otra pústula que parece igual de cancerosa: el robo de energía eléctrica, que, como el del bitumen alcanzó niveles de sofisticación que se acercan mucho a las escenas, las tramas y los personajes de la mitología griega y romana. Como Pemex, la CFE reporta multimillonarias cantidades de pérdidas por robo de energía eléctrica; pero, no dicen que esta no se debe a los "diablitos" que cuelgan los habitantes de los cinturones de miseria que rodean las urbes; sino a las transas colosales entre la empresa y los consumidores de alto volumen a los que se facturan bicocas que no representan ni el diez %.

Con muchas frecuencia aparece en los medios la denuncia de que los trabajadores de la empresa que controla todo lo relacionado con el fluido eléctrico reciben la energía sin costo y que no sólo abusan con altísimos consumos, sino que hacen negocio con los vecinos pasando corriente a precios convenientes, como si tuvieren su propia empresa productora y abastecedora eléctrica.

Luego sigue lo relacionado con los servicios médicos y abasto de medicina en el sistema oficial en el que se hacen fabulosos trafiques que ya quisieran las empresas particulares; y, de ahí pal´real. Y, desde luego, el uso mediático y faccioso de la falta de medicamentos para los niños con cáncer, de los que no se dijo nada cuando el gobierno de Veracruz en manos de Duarte, les inyectaba agua destilada en lugar del biológico anticancerígeno, con los medios venales como una gran caja de resonancia.

No hay forma de negar que se está avanzando y se avanza a paso rápido; pero, no faltan las voces de condena, las posiciones opuestas, las resistencias al cambio con el mismo discurso falso con el que justificaron su vasto catálogo de pillerías. Disque el populismo, que la democracia, que los derechos humanos, que el respeto al queso rallado. Demagogia y sofismas con los que lograron apoderarse de la enorme riqueza del Anáhuac acumulada durante más de medio siglo de desarrollo, progreso y estabilidad.

La "gente bien", los adalides del capitalismo salvaje, que nada tiene que ver con los empresarios que se la juegan todos los días para mantener a flote sus negocios con utilidades legítimas frente a una competencia desleal que produce malo, vende caro y explota a su trabajadores, se desgañitan y despotrica; pero, como en la mitología, a toda Gorgona le llega su hora.

Como todo veneno tiene su antídoto, el régimen de la Cuarta Transformación ha logrado conjurar las andanadas mediáticas con la verdad dicha de frente y con pruebas. Ya no le queda a las plumas que manchan la noble profesión del comunicador que arreciar sus embates, buscando, cuando menos, evitar que los pisen.

Nada ha podido la guerra de calumnias en contra de la verdad monda y lironda que todos los días se hace llegar a los hogares de México y de más allá de las fronteras, donde el ejemplo está cundiendo. El descrédito de quienes optaron por vender su criterio y su profesionalismo al mejor postor, ya es inocultable.

A las fake news  a las post truths, México los ha vendido dando la cara todos los días, exponiendo lo bueno, evidenciando lo cuestionable; pero, sin ocultar lo condenable. Les está ganando con su mismo juego.


Fortino Cisneros Calzada

Fortino Cisneros Calzada

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