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Miedo al adicto II

Síntomas

Los signos y síntomas del trastorno de la personalidad narcisista y la gravedad de los síntomas son variables. Las personas con este trastorno pueden: Tener un sentido exagerado de prepotencia.- Tener un sentido de privilegio y necesitar una admiración excesiva y constante.-  Esperar que se reconozca su superioridad, incluso sin logros que la justifiquen.-  Exagerar los logros y los talentos.-  Estar preocupadas por fantasías acerca del éxito, el poder, la brillantez, la belleza o la pareja perfecta.-  Creer que son superiores y que solo pueden vincularse con personas especiales como ellas.-  Monopolizar las conversaciones y despreciar o mirar con desdén a personas que ellos perciben como inferiores.-  Esperar favores especiales y una conformidad incuestionable con sus expectativas.-  Sacar ventaja de los demás para lograr lo que desean.- Tener incapacidad o falta de voluntad para reconocer las necesidades y los sentimientos de los demás.- Envidiar a los otros y creer que los otros los envidian a ellos.-  Comportarse de manera arrogante o altanera, dando la impresión de engreídos, jactanciosos y pretenciosos,.- Insistir en tener lo mejor de todo; por ejemplo, el mejor auto o el mejor consultorio.- 

Miedo al adicto II

     Al mismo tiempo, a las personas con trastorno de la personalidad narcisista les cuesta enfrentar cualquier cosa que consideren una crítica y pueden.-  Ser impacientes o enojarse cuando no se las trata de manera especial.-  Tener notables problemas interpersonales y ofenderse con facilidad.-Reaccionar con ira o desdén y tratar con desprecio a los demás, para dar la impresión de que son superiores.-Tener dificultad para regular las emociones y la conducta.- Tener grandes problemas para enfrentar el estrés y adaptarse a los cambios,. Los trastornos mentales y emocionales

El cocainómano, el marihuano o el farmaco, como el alcohólico, como cualquier drogadicto tienen un daño emocional causado por las sustancias, generan pensamientos psicóticos, patológicos, recurrentes, obsesivos, pensamientos toxicas que se caracterizan por el pánico, los miedos, complejos, sentimientos de culpa, se obsesionan con sus razonamientos y no hay poder humano que los saque de ahí, no puedes ayudar a nadie que este sustanciado, tratar de darle el mensaje, es como lavarle la cabeza al burro, pierdes el tiempo, el agua y el jabón, con el riesgo que hasta un patadon te dé, el enfermo debe de parar, dejar el cigarro electrónico, el churro de mota, el alcohol o lo que se esté metiendo, solo así, con una verdadera desintoxicación, el sano juicio habrá de despertar, mientras no, es materialmente imposible y cuando sugieres que la familia debe echar a la calle al adicto, para que toque fondo, ponen el grito en el cielo, o les recomiendan que los anexen, la familia te maneja una serie de argumentos equivocados, mientras son peras o son manzanas, el enfermo sigue en agonía contaminando a toda la familia.

Esta es una enfermedad muy compleja

La familia se enferma de codependencia, a veces más que el adicto, la ignorancia causa mucho daño, atrás de ella, se encuentra la apatía, por supuesto, la desinformación y las voces, de la tía nefasta sabelotodo que da su opinión sin tener la información precisa de la enfermedad, las circunstancias han llegado hasta donde tú lo has permitido, el enfermo es quien tiene el control de tu vida, mas no de su vida misma, el adicto es quien domina el escenario, de victimario se hace pasar por víctima, viven justificándose y lavándose las manos ante su mediocridad, la familia cae en la rutina, se acostumbra a viviré en este cuadro, a los gritos, los pleitos, las decepciones, no hay solución y así, habrán de pasar años, en este secuestro emocional, por ignorancia, por desinformación y opiniones equivocadas, un enfermo en casa, propiamente es como una maldición, me refiero, a un enfermo emocional, alcohólico y drogadicto.

El perfil del enfermo emociona

El maniaco depresivo, como el fármaco o el alcohólico, como el marihuano, el cocainómano, el ludópata, tienen una personalidad bipolar, son volubles, inestables, infantiles, irritables, tienen a aislarse, son distantes e indiferentes hacia el entorno familiar, claro que se refugian en la conmiseración, les gusta dar lastima, pasarse por el mar de sufrimiento, tarde que temprano, con o sin consumo, se convierte en el huracán rugiente, hay una tormenta de emociones atrás de ellos, nadie les gana, porque son expertos en el chantaje emocional, en la manipulaciones, en las mentiras. No hay enfermo pasivo, todos hacen  daño, conscientes e inconscientes, muchos claudican en sus estudios, en sus trabajos y se hunden más y más a diario, no tienen la humildad de aceptar o de pedir ayuda, son tóxicos de acción y de pensamientos, propiamente, nacidos para perder, la familia no los enfrenta, ni los confronta por miedo a las reacciones, ahí pueden pasar años, a la larga, las fuerzas destructivas de hogar, dominaran la escena, esa familia con la enfermedad emocional, tiende a sufrir a vivir una vida en blanco y negro, son seres divorciados o fracasados en sus relaciones de pareja, no saben vivir emocionalmente al lado de alguien.