Columnas - Alicia Bárcena Ibarra

2026: año para consolidar un México ambientalmente justo

  • Por: ALICIA BÁRCENA IBARRA
  • 19 ENERO 2026
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2026: año para consolidar un México ambientalmente justo

El inicio de un nuevo año no detiene los enormes desafíos ambientales que enfrenta el país. El cambio climático, la pérdida de la biodiversidad, la contaminación y la deforestación exigen una acción coordinada, constante y decidida.

Las experiencias acumuladas el año pasado fortalecieron la visión de la Política Ecológica y Ambiental Humanista que impulsa la presidenta Claudia Sheinbaum, poniendo de manifiesto que la justicia ambiental es ya un principio de gobierno: la política ambiental no es sectorial, es una política de Estado de bienestar, equidad y derechos; que el territorio, las comunidades y la naturaleza van en el centro: no hay protección ambiental sin participación social; que la protección del patrimonio natural es una responsabilidad histórica: la biodiversidad mexicana es una ventaja estratégica que debemos proteger hoy; que la acción climática debe tener un enfoque social: la lucha contra el cambio climático tiene que beneficiar a quienes más lo necesitan; que el desarrollo económico debe ser compatible con el medio ambiente: crecer no significa destruir; y que el cuidado del medio ambiente es una corresponsabilidad de todas y todos: el futuro ambiental de México se construye colectivamente.

Este nuevo año también abre importantes oportunidades:

Como una prioridad de la presidenta Sheinbaum, continuará el saneamiento de los ríos Atoyac, Lerma-Santiago y Tula, con inversiones históricas de 522 millones de pesos, mil 350 millones de pesos y 900 millones de pesos respectivamente.

Con el objetivo de alcanzar otra meta en materia de justicia ambiental —además del histórico acuerdo alcanzado recientemente con Grupo México para atender las demandas de las comunidades afectadas por la contaminación del río Sonora—, continuaremos trabajando en el cumplimiento del Decreto de la Presa Endhó como zona de restauración ecológica, mediante un Programa de Restauración integral que consta de al menos 32 acciones.

Se firmará también el Acuerdo Nacional por los Bosques, Selvas y Manglares, que reconoce a las 16 mil 953 comunidades agrarias e indígenas forestales como actores clave y destaca el valor estratégico de estos ecosistemas para el clima, la economía y la seguridad hídrica nacional. Tan sólo los bosques y manglares capturan 178 millones de toneladas de CO2 al año y generan hasta 36 mil millones de pesos en pesquerías.

Iniciará igualmente la instrumentación de la Ley General de Economía Circular para avanzar hacia una República Basura Cero, mediante reglas claras, un Programa Nacional y el principio de Responsabilidad Extendida del Productor con el que las empresas deberán hacerse responsables de sus productos y sus residuos en todo su ciclo de vida. Esto, ante un escenario donde se generan diariamente 120 mil toneladas de residuos y se recicla menos del 10%. En esta misma línea, se impulsará un Programa Nacional de Residuos Sólidos y se evalúa la instalación de un Parque Ecológico y de Reciclaje, el primero de su tipo en México y en el continente.

Finalmente, continuará la implementación del Programa Nacional de Restauración. El año pasado iniciamos procesos de restauración en 53 sitios prioritarios en las 32 entidades federativas y éste se sumarán 28 sitios hacia una meta de casi 250 sitios identificados para intervenir antes de 2050.

A todas estas acciones prioritarias, se sumarán otras que ya hemos proyectado y estaremos impulsando desde el sector ambiental federal en los próximos doce meses, entre las que destacan la actualización de la Norma 163 para vehículos eléctricos, la implementación de nuestra NDC 3.0 en materia climática y la elaboración de la Ley General de Ordenamiento Territorial y de la Ley de Mares y Costas.

Frente a un contexto internacional complejo, en el que algunos actores parecen haber optado por un desmantelamiento acelerado de la arquitectura climática global, continuaremos apuntalando nuestra diplomacia ambiental. Fortaleceremos nuestro posicionamiento como nación líder en la agenda mundial y regional, participando en foros multilaterales clave como las COP de Escazú, Cambio Climático y Biodiversidad. Es claro que, ningún país o persona, por muy poderosa o influyente que sea, podrá detener la transición ecológica en la que el planeta ya está inserto.

Así —de la mano de las comunidades y en sintonía con todos los sectores—, 2026 se presenta como un año de consolidación y profundización de los esfuerzos en marcha, para seguir construyendo juntas y juntos un México ambientalmente justo y el legado ambiental del gobierno de la presidenta Sheinbaum.


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