Oportunidades espaciales y la labor de Katya Echazarreta
Fomento de oportunidades espaciales por Katya Echazarreta
En 2022, Katya Echazarreta, ingeniera eléctrica por la Universidad de California en Los Ángeles, se convirtió en la primera mexicana en viajar al espacio. Para que más personas tengan la oportunidad de hacerlo, desde su regreso a la Tierra ha vertido sus esfuerzos en cimentar las bases que permitan a jóvenes, profesionistas y futuras generaciones sumarse a la carrera espacial.
Actualmente, cursa la maestría en Ciencias en Ingeniería Eléctrica e Informática en la Universidad Johns Hopkins e impulsa una reforma constitucional para darle prioridad a las actividades espaciales en el País. En tanto, a través de la Fundación Espacial Katya Echazarreta, ha instaurado campamentos de entrenamiento y educación espacial en México y Latinoamérica. Ella enfatiza que, si bien estas experiencias son mixtas, han habido semanas en las que la participación de chicas fue superior.
"Yo creo que estas niñas nos están viendo a nosotras, me ven a mí, ven lo que hemos logrado y sienten que esto también puede ser para ellas", relata.
En verano está prevista la realización de nuevos campamentos con sede en Ciudad de México y Morelos dirigidos a jóvenes de 13 a 17 años. Posteriormente, se buscará lanzar programas centrados en personas con una carrera profesional e interés por la investigación espacial.
"Yo considero que es importante ser muy honesta cuando hablamos del estatus actual de nuestra situación. Y, en este momento, nuestro estatus es que debemos trabajar juntos para desarrollar oportunidades", asevera.
"Si un joven, un estudiante o alguien más profesional quiere esas oportunidades, debe entender que no van a llegar de la nada. Tenemos que trabajar en equipo juntos (...) y todo esto comienza con la reforma en materia espacial que estamos impulsando. Para todos los jóvenes que quieren lograr algo así, es el momento de luchar, luchar por esas oportunidades, luchar por esa legislación para que la industria pueda llegar y desarrollarse".
Terreno difícil
Cifras de la ONU arrojan que la brecha de género en el campo STEM persiste, pues las mujeres y las niñas representan el 35 por ciento del alumnado en estas disciplinas. Los estereotipos basados en género, así como los distintos tipos de discriminación continúan siendo un problema, complementa Echazarreta.
"En mi caso (fue difícil) no nada más por ser mujer, sino también por ser mexicana. Cuando estudias y trabajas en un establecimiento de Estados Unidos se sabe que hay problemas de inclusión. No nada más hacia mujeres, también por problemas de racismo", comenta.
Ella tiene claro que los sueños sin oportunidades no se concretan.
En su caso, reconoce que fue afortunada por contar con apoyo familiar y de profesionales que vieron en ella potencial. También recalca que los momentos difíciles son parte del camino para llegar a la meta.
"No cambiaría absolutamente nada de mi vida, porque todo me ha enseñado algo. Y es gracias a todo eso que sufrí y a todo eso que lloré que soy la persona que soy ahorita".
