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El caso del perro bandolero y bravo con la gente de Reynosa (Año 1765)

La villa de Camargo se pobló con 456 personas novohispanas que formaban un total de 78 familias, mientras que Reynosa se estableció con 223 individuos que componían 54 familias. Los hatos de ganado de los pobladores en Camargo eran superiores en número. El ganado caprino y ovino en Reynosa no llegaban a las 4,000 cabezas mientras que en Camargo pasaban de 26,000 animales

Escultura del padre José Nicolas Ballí, quien era el nieto de Juan José de Hinojosa, uno de los personajes de esta historia. Escultura en la Isla del Padre.El caso del perro bandolero y bravo con la gente de Reynosa (Año 1765)

La villa de Camargo fue fundada durante la colonización de la Provincia del Nuevo Santander un 5 de marzo de 1749, mientras que el poblado de Reynosa sería establecido río abajo unos días después, el 14 de marzo. Reynosa fue fundada en uno de los meandros o curvas del río Bravo, a unos 22 km río arriba de la moderna ciudad. Otras villas río arriba serían fundadas hasta unos años más tarde. 

La villa de Camargo se pobló con 456 personas novohispanas que formaban un total de 78 familias, mientras que Reynosa se estableció con 223 individuos que componían 54 familias. Los hatos de ganado de los pobladores en Camargo eran superiores en número. El ganado caprino y ovino en Reynosa no llegaban a las 4,000 cabezas mientras que en Camargo pasaban de 26,000 animales. El territorio de la jurisdicción de Reynosa fue mucho más extenso, por lo que algunos pobladores de Camargo prefirieron moverse río abajo, años después.

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Fragmento de mapa de las porciones repartidas en 1767 y 1768, por la banda derecha del río Bravo. 

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Rúbrica del Justicia Mayor de Reynosa, Juan Antonio Balllí y de Antonio Margil de Cano, quien firmó en la venta de las porciones 14 y 16 a ruego de Cristóbal Cano y su hijo el “Mozo”. Serie Tierras, AMR.

Juan Antonio Ballí

En el padrón de Reynosa de junio de 1750, Joseph Ladrón de Guevara anotó a cinco hermanos de apellido Ballí (escrito como Vallín), que habían participado en la fundación de la villa de Reynosa durante el año anterior: Nicolás, Juan Antonio, Bartolomé, Nicolás José y José Manuel. Estos eran nativos de Salinas Victoria y Pesquería Grande (García, NL), solo los dos primeros llegaron casados y con familia a esta villa. Juan Antonio Ballí (Guerra) tenía como bienes 17 yeguas y un caballo; mientras que los demás contaban solamente con uno o dos caballos o yeguas. 

Don Juan Antonio fue el único que permaneció en la villa en los años que siguieron a la fundación, adquiriendo él y su descendencia, una importante posición política, económica y social, durante el desarrollo de la villa de Reynosa. Durante el censo de 1753, los otros Ballí ya no se encuentran presentes en Reynosa; fueron registrados como pobladores ausentes en la villa de Burgos durante la Inspección efectuada por el Capitán de Dragones Don José Tienda de Cuervo en la Colonia del Nuevo Santander (hoy Tamaulipas) en 1757. José Manuel Ballí fue cura en Sabinas Hidalgo, Nuevo León. 

Juan Antonio llegó a poblar la villa con su esposa Francisca Rosalía de Villarreal desde el Nuevo Reino de León. Con ellos venía de pecho su hija mayor Gregoria Ballí y en la antigua villa de Reynosa nacerían otros diez de sus hijos. Los hijos de Juan Antonio son la pieza clave para entender el traslado de la villa en 1802, a la Loma de San Antonio, donde se encuentra actualmente la ciudad de Reynosa.

Durante el primer repartimiento de tierras a los pobladores de la villa, Juan Antonio Ballí junto con José Matías Tijerina fungieron como apoderados del vecindario de la villa. Al protocolo de esta acción, que empezó en el verano de 1767 y terminó en marzo de 1768 se le conoce históricamente como los “Autos de la General Visita.”  En ese entonces don Juan Antonio Ballí (Guerra) había adquirido la porción 13 (hoy el centro de Reynosa) donde se encontraba su rancho San Antonio, en una loma que después llevaría ese nombre. 

Él había comprado las porciones de Cristóbal Cano y de José Fernández Cano, antiguos pobladores de las porciones 14 y 15; por el poniente los hijos de Juan Antonio aprovecharon también las porciones 8 a la 11 (área metropolitana de Reynosa), tierras que habían quedado “vacas” o vacías de los pobladores que se mudaron río abajo desde el año 1767. Su hijo José Francisco Ballí, quien trasladaría la antigua villa al rancho de su padre, compró de Salvador Salamea la porción de tierra número 12 en 1799, el año que empezaban los trámites en la Intendencia de San Luis Potosí y la Ciudad de México, para que se trasladara la villa de Reynosa a su lugar actual.

Varias porciones de tierras, al norte de la Loma de San Antonio y a lo largo del río Bravo, fueron compradas por Manuel Gómez de Monclova, Coahuila, quien fue el segundo esposo de Gregoria Ballí, hija de Juan Antonio y hermana de José Francisco del mismo apellido. Gómez también adquirió el agostadero Santa Anita con la ayuda de Rosa María Ballí, tierras que heredarían Antonio y Estanislao Domínguez Ballí, hijos del primer matrimonio de Gregoria. Su nieta Salomé Ballí Domínguez se casaría en segundas nupcias con John McAllen, a mediados del siglo XIX. Es de este personaje de donde proviene el nombre de la ciudad vecina en Texas.

Juan Antonio Ballí Guerra ocupó el puesto de Justicia Mayor por 18 años, durante el siglo XVIII. Fungía en este cargo cuando se llevó el caso judicial relacionado con el asesinato de un perro en la antigua villa Nuestra Señora de Guadalupe de Reynosa.

Juan José de Hinojosa

Una de las familias fundadoras de Camargo fue la de Juan José de Hinojosa (de la Garza) y su esposa Antonia (Báez de) Benavides, quienes provenían de Cerralvo y fueron registrados como españoles. En ese año de 1750 tenían dos niñas: Hermenegilda de 5 años nacida en Nuevo León y María Ignacia recién nacida en Camargo. El matrimonio tendría otros seis niños (Rosa María, Juana, María Ignacia, Vicente, Cipriano y Manuel), que nacerían en Camargo y Reynosa; en este último lugar Juan José logró el cargo de Capitán y Justicia Mayor.

Juan José se encontraba entre el grupo adinerado de Camargo, pues entre sus bienes se registraron mil cabezas de ganado de pelo y lana (cabras y ovejas), más de 100 yeguas que se agrupaban en tres manadas con 15 caballos, además de 39 cabezas de ganado vacuno.

Ya para 1765, el Capitán Juan José de Hinojosa había trasladado a su familia a la antigua villa de Reynosa, donde ocuparía repetidas veces el cargo de regidor y de Justicia Mayor de Reynosa. Fue entonces que participó como Juez en el caso mencionado del perro asesinado. Su hija Rosa María tendría unos 15 años de edad cuando se repartieron las primeras porciones de tierras; ella se convertiría en la propietaria más prominente de las tierras al norte del río Bravo en el actual Texas a finales del siglo XVIII, al igual que su sobrina Gregoria Ballí, la hija primogénita de Juan Antonio Ballí.

José María Ballí (Guerra), quien aparece como uno de los cuatro agrimensores escogidos para medir las tierras durante los protocolos del primer repartimiento de tierras se casaría con Rosa María de Hinojosa. El primero era hermano de Juan Antonio Ballí y ella era hija de Juan José Ballí. En ese repartimiento Juan José de Hinojosa obtuvo la porción 69, por la banda norte del río Bravo.

Entre las mercedes de tierras obtenidas por el clan de la familia de Hinojosa-Ballí se encuentran lo que fueron los agostaderos de La Feria, Las Mesteñas, Ojo de Agua, San Salvador del Tule, Las Castañas, La Isla del Padre (nombrada por el nieto Nicolás), La Florida y otras propiedades en cuatro condados en el actual estado de Texas. 

Cristóbal (Ramón) Cano “El Mozo” 

Este personaje fue a quien el Justicia Mayor envió a revisar la calidad o raza del perro asesinado en la villa de Reynosa en el caso judicial de 1765. Cristóbal había llegado a la villa cuando tenía tan solo 10 años de edad. Sus padres Cristóbal Cano y su madre María García, registrados como españoles novohispanos, llegaron a fundar el primer poblado con seis hijos de entre 16 y 4 años de edad. El Mozo era el tercero de los hermanos. Su padre había traído a Reynosa 1,140 cabezas de ganado ovejuno y cabrío, 5 caballos de silla y 38 de cría, 3 mulas aparejadas, 1 yunta de bueyes y 27 vacas.

Durante el repartimiento de tierras de 1767, el padre de Cristóbal se encontraba ausente, por lo que Cristóbal Ramón “el Mozo” recibió la porción de tierras número 14 a nombre de su padre. Esta porción se encontraba enseguida de la porción 13 de la del Justicia Mayor, Juan Antonio Ballí. Años después, este último y sus herederos le compraron la porción 14 en 1782 y 1787, según documentos en la Sección de Protocolos, Serie Tierras del AMR.

En ese mismo repartimiento de 1767 y 1768, Cristóbal Ramón “el Mozo” recibió la porción de tierra número 16, al poniente de la de su padre. El Mozo vendió sus tierras a José Miguel de la Garza en 1793. Actualmente las tierras de estas dos porciones forman parte de la mancha urbana de la moderna ciudad de Reynosa.

Del octavo personaje de esta historia, Ildefonso Rodríguez, un vecino declarado como español, a donde llegó Torres golpeado, no hemos podido encontrar datos dentro de los padrones de pobladores de Reynosa ni en documentos del AMR. En realidad, lo que presentamos arriba es tan solo una ojeada sobre la vida de algunos de los primeros pobladores que habitaron en la primera villa de Nuestra Señora de Guadalupe de Reynosa durante el siglo XVIII.



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