Maltrata municipio a una artista local
En el municipio de Río Bravo, la cantante, imitadora y comediante Karla Delfín denunció públicamente una serie de irregularidades
Karla Delfín, expuso la falta de cumplimiento en tiempo y forma del contrato por el cual actuó en la Feria 2025.
En el municipio de Río Bravo, la cantante, imitadora y comediante Karla Delfín denunció públicamente una serie de irregularidades y maltratos experimentados durante su participación en la feria local el pasado 19 de diciembre.
A través de una transmisión en redes sociales, la artista riobravense expuso un presunto incumplimiento de contrato por parte de los organizadores y del Ayuntamiento, calificando la experiencia como decepcionante y carente de dignidad humana.
Denuncia de irregularidades en la feria local
La denuncia detalla deficiencias graves en la logística y el cumplimiento de las cláusulas acordadas para la presentación. La artista mencionó que ella y su equipo de trabajo enfrentaron dificultades extremas para acceder a servicios básicos como alimentación, hospedaje y traslados, llegando a describir la situación como un acto de "mendigar" recursos esenciales en su propia ciudad.
Además, señaló que fue víctima de un intento de sabotaje durante su espectáculo y del robo de accesorios musicales el día del evento.
Sobre las condiciones que enfrentó su equipo técnico y artístico, la cantante manifestó: "¿Cómo puede ser posible que lo humano, lo principal, el alimento, hospedaje, los traslados, los tenga uno que andar sufriendo, batallando, pidiendo, rogando, mendigando en tu propia ciudad?". Asimismo, aclaró que, aunque doce días después de su presentación se cubrió el pago de los músicos, aún quedan pendientes los viáticos, los gastos derivados del incumplimiento y sus propios honorarios.
Reacción del Gobierno Municipal ante la denuncia
El posicionamiento de la artista también resaltó una disparidad entre la imagen de éxito proyectada por la administración municipal sobre la edición 2025 de la feria y la realidad que enfrentan los talentos, especialmente los locales. Delfín recalcó que la festividad pertenece al pueblo y no a una sola persona, manifestando su preocupación de que alzar la voz por la verdad pudiera derivar en un cierre de puertas laborales en su lugar de origen.
La intérprete aseguró que no descarta proceder legalmente para hacer valer sus derechos y los de su equipo. El Gobierno Municipal emitió de última hora una respuesta formal ante estos señalamientos, en donde exhibió ficha de transferencia, la cual fue hecha el mismo día del escándalo, es decir, la tarde del 30 de diciembre y no en fecha del 19.
