Metas enraizadas
Cada niño es un líder en potencia y el primer paso para convertirse en uno es que tome el control de su vi da, para lo que debe aprender a planificar y tomar decisiones.
De esa premisa parte el programa The Leader in Me que nació en Estados Unidos en 2009 y desde 2012 es aplicado en algunas ciudades de México con el objetivo de que los pequeños sean responsables, independientes, capaces de hacer frente a sus problemas, comunicarse asertivamente y tener iniciativa.
A decir de Mari Carmen Álvarez, directora de desarrollo académico del Colegio Nuevo Continente, ellos aplican esta iniciativa para generar hábitos positivos.
"Los niños trabajan sus hábitos fijando una misión. La escriben y hacen metas académicas y personales. No es sólo 'quiero sacar 10 en matemáticas', sino, qué acciones voy a necesitar para lograrlo, quién me puede ayudar y cómo darse cuenta que se logró con éxito".
The Leader in Me, cuenta Álvarez, no se transmite por lecciones específicas, sino que es un programa transversal que se desarrolla en todas las clases.
Así, los niños del Nuevo Continente tienen un "cuaderno del liderazgo" donde anotan sus deseos y la forma de alcanzarlos. Por ejemplo, un grupo se fijó la tarea de no desperdiciar agua e impulsó que en sus casas se ahorrara el líquido con cubetas en la regadera y, en otro caso, establecieron metas de lectura que fueron midiendo.
"La actividad a fin de año es la rendición de cuentas, vienen papás y los niños les exponen sus hábitos: les enseñan su cuaderno, qué han aprendido, sus metas y cómo las han logrado. No es que la maestra diga cómo le fue al niño, es el niño quien le dice a sus papás cómo le fue".
Roxana Chávez, líder del programa en el Instituto Andersen, explica que The Leader in Me invita a los niños a ser organizados al mostrarles herramientas útiles para saber cómo resolver una tarea o un problema.
"Se les enseña a hacer un diagrama de flor de loto, un mapa mental, un diagrama de flujo; y en sus clases los van aplicando en proyectos y temas que ven en clase".
Otra estrategia es la exhibición en todo el colegio de distintos murales con el Árbol de los 7 Hábitos, que muestra las conductas que los niños deben seguir.
Para la representante del Instituto Andersen, el éxito de haber aplicado el programa por cuatro años se refleja en la actitud de los alumnos.
"Son niños que pueden plantearse metas, que luchan para lograrlas, que saben trabajar en equipo y tienen iniciativa. En la parte de la disciplina nos ha ayudado bastante, también en las calificaciones: son más responsables ahora, ya saben que llegando a casa, primero tarea y luego a jugar".
De hecho, agrega, también ha impactado en el personal del colegio, que ha sido capacitado en la aplicación de los siete hábitos, y en las familias, que apoyan a los niños para que implementen una cultura de liderazgo.
Los creadores
El programa nació luego de que Muriel Summers buscara una forma de salvar una escuela problemática ubicada en Carolina del Norte. Se acercó al trabajo de Stephen Covey para aplicar su modelo The Seven Habits of Highly Effective People, pero... en niños. El resultado es el libro "The Leader in Me", que ha vendido más de 200 mil copias y que inspiró el programa que ya aplican 2 mil 500 escuelas de 25 países.
(Agencia Reforma)
El árbol de los 7 hábitos
Éstos son los valores que fomenta The Leader in Me:
1. Ser proactivos. El niño aprende a hacerse responsable de sí mismo y de sus acciones; y se porta bien aunque nadie lo vea.
2. Pensar un objetivo. Es vital ponerse metas y planear; y ser consciente de que las decisiones afectan el futuro y al grupo.
3. Primero lo primero. Se fijan prioridades, se organiza el día y se es disciplinado. Primero se hace la tarea y luego se juega.
4. Ganar-ganar. No es sólo buscar el primer lugar, es valorar fortalezas, aprender de la competencia y tener consideración de ésta.
5. Diálogo. Entender a alguien más, luego ser comprendido por ese otro. Escuchar antes de hablar, no interrumpir y respetar.
6. Sinergia. Trabajar en equipo, unir una idea con la del otro (incluso cuando sea diferente) para formar una alternativa mejor.
7. Buscar el balance. Hay que comer bien, hacer ejercicio y dormir bien; así como cuidar las relaciones con amigos y familia.
