Tiempos globales

Fobia escolar

Hay niños que se resisten a ir a clases, pero algunos sienten verdadero terror. Conoce sus causas

  • Por: Vanesa Fernández López
  • 11 / Agosto / 2019 -
  • COMPARTIR
Fobia escolar

La fobia escolar es el rechazo prolongado que un niño experimenta al acudir a la escuela por algún tipo de miedo.

A lo largo de su desarrollo los niños presentan miedos considerados como evolutivos, pues pueden entenderse como normales para la etapa en la que se encuentran. Sin embargo, cuando estos miedos no aparecen en dicha etapa, son demasiado persistentes, frecuentes o intensos, tanto como para interferir en el funcionamiento cotidiano del pequeño, pasamos de considerarlos miedos, para pasar a denominarlos fobias.

A diferencia del rechazo de ir al colegio, la fobia escolar se caracteriza por niveles de ansiedad intensos ante el hecho de tener que ir al colegio, lo que conduce al niño a evitar esta situación con el conocimiento de los padres o a acudir a la misma experimentando mucho malestar. Es decir, no se trata de que el niño se niegue a ir a la escuela por pereza, desmotivación o desgano, sino porque existe un verdadero problema detrás que le genera ese rechazo visceral.

La principal consecuencia de la fobia escolar es el retraso del niño a la hora de seguir la programación de la escuela, aumentando las probabilidades de fracaso escolar. Pero además de en el ámbito escolar, este trastorno puede alterar las relaciones sociales del pequeño, haciendo que éste se sienta desplazado de su grupo de iguales. Ambos hechos hacen que la autoestima del niño disminuya, pudiendo dar lugar a alteraciones emocionales como la depresión infanil.

Algunos padres no saben si están exagerando cuando acuden generalmente en primer lugar al pediatra, preocupados ante la insistente negativa de su hijo a no querer ir al colegio sospechando una fobia escolar. Otros muchos ni siquiera van a consulta porque no son capaces de detectarla.

PRINCIPALES SÍNTOMAS O MANIFESTACIONES DE UN NIÑO CON FOBIA ESCOLAR

· Problemas para ir al colegio, que supone ausencias prolongadas del medio escolar (el niño se queda en casa). Estas ausencias son consentidas por los padres.

· Intenso malestar emocional: temor intenso, irritabilidad o un exceso de quejas físicas (vómitos, dolor de cabeza, dolor de estómago) ante la situación de tener que ir al colegio.

Como podemos observar a la vista de estos criterios, la fobia escolar dista mucho de la mera pereza o conducta negativa del niño a la hora de ir a la escuela.

CONSEJOS PARA AFRONTAR LA FOBIA

La actitud de los padres es fundamental a la hora de detectar y abordar un problema de fobia social. Por un lado no se debe permitir que el niño no vaya a la escuela. Sin embargo, una actitud rígida e impositiva al respecto puede sensibilizar aún más al menor. Es por ello que los padres deben mostrar una actitud comprensiva y de aceptación de lo que al niño le ocurre.

Si conocemos el motivo por el cual el niño no quiere ir al colegio es importante hablar de esto con él y transmitirlo en la escuela, para que también lo tengan en cuenta facilitándole el terreno en la medida de lo posible. Por ejemplo, si hay un niño que le insulta debemos pedir a su maestra que esté especialmente pendiente de dicho niño y del comportamiento de nuestro hijo.  

De una manera suave, pero firme, los padres deben insistir en el regreso inmediato del niño a la escuela, por lo que deben explicarle que debe volver al día siguiente y así cumplirlo. Después es recomendable que durante el camino a la escuela se elija un tema de conversación agradable para nuestro hijo, sin evitar la conversación en caso de que el pequeño exprese su malestar, pero manteniendo la postura de que debe ir a la escuela y afrontar sus miedos.

También es importante que los padres ayuden al niño fuera de casa a pasar más tiempo con otros niños de su edad y no tanto con ellos. De esta manera, adquirirá las habilidades sociales adecuadas para relacionarse con sus compañeros de clase.

DEJA TU COMENTARIO
EL MAÑANA RECOMIENDA