Sus primeras palabras
"Mamá" y "papá" fueron las primera palabras de Ariana, una pequeña de 2 años con sordera profunda que fue sometida con éxito a un implante coclear en el Hospital de Alta Especialidad de Ixtapaluca.
La anécdota la contó su abuela, Heriberta Luciano, emocionada con los avances que ha logrado su nieta gracias al dispositivo electrónico que ahora le permite escuchar.
"Lo más importante es el desarrollo del lenguaje, porque un niño que no oye es un niño que no habla. El objetivo primordial cuando se implanta, es que el paciente pueda alcanzar el lenguaje oral”.
"Calculamos que entre dos a tres años, Ariana ya pueda alcanzar el lenguaje que tendría que tener a la edad que tiene", confió Marisol Aparicio Cruz, especialista del Servicio de Audiología de este hospital.
En conferencia de prensa, agregó que se trata del primer caso que se ha implantado en un hospital del Estado de México por medio del Seguro Popular, por lo que la familia no realizó ningún desembolso, pero su costo a nivel institucional es de alrededor de 300 mil pesos.
Hasta la fecha este hospital ha realizado dos cirugías de implante coclear, el cual tiene componentes internos y externos, pues recientemente fue acreditado para ello.
Pero, se planea realizar uno por mes, indicó Aparicio Cruz.
Tras haberle colocado el implante, Ariana ha recibido rehabilitación con terapia auditiva verbal.
Aparicio Cruz indicó que desde el 2007 se realiza tamiz auditivo a todos los bebés para observar si tienen respuesta auditiva adecuada.
Si no se le hizo el tamiz auditivo, la familia puede detectar el problema si el bebé no responde a los sonidos, duerme demasiado y se da un retraso en el desarrollo del lenguaje.
Señaló que en el hospital atienden al día seis casos nuevos de pérdida auditiva.
Por su parte, Sara Avilés, audióloga del Hospital General de Toluca Doctor Nicolás San Juan, dijo que como Ariana, anualmente de uno a 5 por cada mil nacidos vivos presenta sordera en diversos grados. Con factores de riesgo aumenta de 5 a 10 por cada mil.
Señaló que existen factores adversos al nacimiento que pueden originar la sordera de los bebés, como hipoxia, prematurez e infecciones.
(Agencia Reforma)
