buscar noticiasbuscar noticias

Héroes de cuatro patas

En situaciones de desastre, perritos mestizos, pitbulls, labradores, bóxers, pastores alemanes, rottweilers, entre otros, llegan al rescate

Gracias a su sentido del olfato, su autonomía y su agilidad en zonas intrincadas, son capaces de apoyar a la población en momentos de crisis, señala Julio Velázquez, coordinador de la Unidad Canina de la Dirección General de Análisis, Protección y Seguridad Universitaria (DGAPSU) de la UNAM.

"Los perros son cuatro por cuatro: todo terreno. Sus patas les permiten desplazarse fácilmente por los escombros y su olfato es mucho más potente que el del ser humano", explica.

Héroes de cuatro patas

Derrumbes por explosiones, sismos y tsunamis son algunos acontecimientos en los que canes entrenados y sus guías acuden con el fin de rastrear, ubicar y rescatar vidas, refiere el también jefe del Departamento de Atención de Emergencias de la DGAPSU.

"En específico, lo que hace una unidad canina es localizar a personas bajo los escombros de un edificio colapsado y, en menor medida, buscar personas (extraviadas) en ambientes rurales.

"El perro tiene la función de localizar a las personas que no fueron detectadas en una primera etapa de búsqueda", indica.

De acuerdo con el especialista, México se percató de la relevancia de contar con equipos de este tipo a partir del sismo ocurrido en 1985.

"Cuando hay una emergencia catastrófica, los países se ven en la necesidad de tener perros de rescate", enfatiza.

"Después del sismo del 85, un grupo de veterinarios de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ) de la UNAM empezaron a tomar cursos, se documentaron y se acercaron a las unidades italianas, suizas y francesas para iniciar su primera etapa de capacitación".

De esta manera, integrantes de la FMVZ constituyeron en 1987 el primer grupo canino de búsqueda y rescate de México.

En sus más de 30 años de existencia, la Unidad Canina ha colaborado en el salvamento de personas en hechos como la explosión del sector Reforma en Guadalajara, Jalisco, en 1992; el terremoto y tsunami en Tohoku, Japón, en 2011; las explosiones de la Unidad Administrativa de Pemex y del Hospital Materno Infantil de Cuajimalpa, en 2013 y 2014, respectivamente, así como de los sismos ocurridos en 2017.

Aliados peludos

A decir de Velázquez, la ventaja de trabajar con perros en estas situaciones es que no requieren el despliegue previo de maquinaria ni dispositivos electrónicos. Pueden operar a la par de otras labores de rescate y en condiciones de ruido.

"Hasta el momento, no se conoce un aparato electrónico de penetración y localización que pueda compararse con la autonomía y capacidad olfativa de los perros", añade el coordinador.

Actualmente, en la Unidad Canina de la UNAM participan alrededor de 25 perros y 30 personas. Está abierta a toda la comunidad mexicana, con énfasis en los estudiantes de cualquier casa de estudios.

"Intentamos preservar el espíritu con el que nació el equipo, en el entendido de que es para jóvenes universitarios con interés en apoyar a la sociedad", destaca Velázquez.

La capacitación no tiene costo, pero el ingreso depende de un proceso de diagnóstico y selección anual.

"Somos estrictos en la selección. Vemos qué perros son aptos, sus cualidades y si tienen una edad que les permita dar un rendimiento a futuro", detalla.

"También analizamos las cualidades de los chicos para ver si son aptos para el trabajo".

Destreza avalada

Las personas y los perros que se integran a la Unidad Canina de la UNAM entrenan durante dos años, aproximadamente, para obtener su certificado de rescate, el cual es avalado por el Centro Nacional de Prevención de Desastres y por la Organización Internacional de Perros de Búsqueda y Rescate, mejor conocida como IRO por sus siglas en alemán.

Maniobras en escombros, técnicas de rapel, desplazamiento por túneles y escaleras, así como ejercicios de control y labores de búsqueda son algunas de las actividades que realizan durante su preparación, precisa Velázquez.

"Tenemos el único simulador de estructuras colapsadas en Latinoamérica (.) y somos el único equipo institucional de alcance federal afiliado a la IRO", agrega.

Los binomios, además, son capacitados en primeros auxilios para perros, para humanos, uso de cuerdas, aspectos anatómicos de los canes y técnicas de protección civil.

"Aunque no somos rescatistas, debemos saber cómo levantar una carga, cómo cortar varillas, cómo entrar por paredes de concreto o arcilla", detalla el jefe de la Unidad Canina, "nos hemos capacitado con la Cruz Roja, con la Secretaría de la Defensa Nacional y con la Secretaría de Marina".

TABLA

Capacitación especializada

La Escuela Nacional de Protección Civil otorga varias certificaciones, entre ellas en: 

- Gestión Integral del Riesgo de Desastres

- Evaluación de Estructuras

- Comunicación de Riesgos

- Prevención de Riesgos en tu Escuela

- Emergencias y sus Efectos Psicológicos


DEJA TU COMENTARIO
PUBLICIDAD

PUBLICIDAD