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Más allá de Sherlock Holmes

Eduardo Caamaño traza un detallado perfil de Arthur Conan Doyle y lo retrata como un escritor con más ambición que talento

  • Por: José María Guelbenzu
  • 20 / Enero / 2019 -
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Más allá de Sherlock Holmes

En principio, se supone que las biografías de escritores ingleses son asunto de ingleses, de ahí que una biografía de un autor inglés escrita sin complejos por un profesor español de literatura no deja de ser un hecho desacostumbrado. Tanto que a muchos lectores los hará dudar de la importancia del libro.

Pero lo cierto es que esta biografía del creador de Sherlock Holmes es una obra sólida, muy entretenida y muy trabajada, tanto en la ordenación del texto como en el uso de las fuentes, por lo que no cabe más que felicitarse por el acierto. Su autor, Eduardo Caamaño, parte de dos premisas. La primera, seguir al autor considerando el conjunto de su escritura literaria sin dejarse aplastar por el peso de su mítico personaje, lo cual permite apreciar la extensión y variedad del conjunto de su obra como narrador, ensayista, articulista y polemista. La segunda, que para aliviar la extensión del libro recurre a insertar sus propias consideraciones dentro del texto como "notas del autor", lo que agiliza la lectura y aporta perspectiva. Naturalmente, cita además textos del propio autor y de sus comentaristas y contemporáneos. Y como complemento intercala una amplia colección de material gráfico.

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SU AMBICIÓN PERSONAL Y LITERARIA

La imagen que Caamaño pinta de Doyle atiende a mostrar su ambición tanto en lo personal como en lo literario. Siempre se ha dicho que el personaje de Sherlock Holmes es su gran logro, una creación de dimensión universal, un ícono, a la que debe su autor fama y fortuna. Es cierto, pero el biógrafo pone igualmente en valor la dimensión humana de un Doyle harto de su famoso detective y convencido de que la parte no-holmesiana de su obra sería la que le valiese la posteridad.

Caamaño se centra en cuatro características de su personaje: la primera, el victoriano optimista, conservador y jefe de familia y un patriota al que se concederá la medalla del imperio británico, preso de la rigidez de su propia rectitud, pero defensor de las causas que juzgaba justas; la segunda, el hipócrita que trata de salvar su doblez en su relación con dos mujeres, esposa y amante, alejando a esta última del contacto sexual mientras aún viva la primera, como un caballero penitente, que además incide en el desencuentro con los hijos de su primer matrimonio, sobre todo con la desdichada Mary. En fin, la clásica suma de contradicciones (ciertamente dolorosas) de los hombres de firmes convicciones y rígida moral que no excluye la compasión; la tercera, el hartazgo e incluso desprecio hacia Holmes y la cuarta, la parte más desconcertante de su vida: su militancia por el espiritismo. Con estas cuatro líneas de desarrollo arma Caamaño, con objetividad no exenta de admiración, esta exhaustiva y excelente biografía.

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INTENTO FALLIDO

Conan Doyle admiraba a otro gran defensor del imperio: Rudyard Kipling, pero carecía del talento literario de este. La sensación que deja esta biografía en el lector es la de que a Doyle le faltó siempre un hervor para convertirse en un gran escritor. Tuvo la intuición de crear un personaje que dio forma y sentido a la novela de crimen y misterio a partir de una de las muchas genialidades de Poe, pero cuando intentó otra forma de literatura sólo produjo obras menores, aceptadas por el público en su mayoría, pero menores.

Su ambición fue mucho más poderosa que su genio y esto es lo que Eduardo Caamaño ha conseguido mostrar con verdadera eficiencia y la excelente exposición del conjunto de su obra literaria. Un libro muy honesto, muy entretenido y muy recomendable.


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