La relación intertextual entre "El almohadón de plumas" de Horacio Quiroga y la muerte de Lucy Westenra en Drácula de Bram Stoker: ¿Una inspiración directa?

La literatura universal está llena de obras que, de alguna manera, se influyen y se interrelacionan entre sí, ya sea de manera consciente o inconsciente. Un claro ejemplo de esta intertextualidad se puede encontrar al analizar dos obras aparentemente dispares, pero con sorprendentes puntos de conexión: El almohadón de plumas de Horacio Quiroga y la muerte de Lucy Westenra en Drácula de Bram Stoker.
Aunque Quiroga y Stoker pertenecen a tradiciones literarias diferentes —el primero, un escritor uruguayo conocido por sus cuentos de horror psicológico, y el segundo, un autor británico famoso por su obra gótica—, ambos comparten una profunda comprensión de la atmósfera de terror, la transformación y la muerte. Además, la temática de una muerte lenta y misteriosa se convierte en el eje central de ambos relatos, lo que sugiere una posible influencia o al menos una relación intertextual entre ambos trabajos.
La trama de El almohadón de plumas
En El almohadón de plumas, Quiroga narra la historia de Alicia, una joven que, tras su matrimonio con un hombre aparentemente perfecto, cae gravemente enferma. La trama se desarrolla en torno a la inexplicable debilidad de Alicia, quien, pese a los esfuerzos de los médicos, se va consumiendo lentamente. Su esposo, Jordán, parece frío y distante, y no muestra gran preocupación por su esposa. La atmósfera de terror se crea a partir de la angustia de Alicia y el misterio en torno a su enfermedad.
Cuando finalmente se descubre la causa de su mal, el narrador revela que una extraña criatura, un parásito, había estado chupando la sangre de Alicia durante la noche, escondido en el almohadón de plumas sobre el que descansaba. La muerte de Alicia es lenta, silenciosa y fatal, lo que genera un efecto de horror psicológico en el lector, quien es testigo de cómo una víctima indefensa sucumbe a un enemigo invisible.
La muerte de Lucy Westenra en Drácula
Por otro lado, en Drácula, la muerte de Lucy Westenra tiene un patrón similar en cuanto al proceso lento y doloroso de su transformación y fallecimiento. Lucy, quien se encuentra bajo la influencia del vampiro Drácula, sufre una enfermedad misteriosa que la debilita día tras día. En su caso, el ataque es físico, pero el vampiro es invisible para los demás personajes durante gran parte de la obra. A medida que Lucy se va consumiendo, sus amigos y familiares buscan la causa de su enfermedad, pero el verdadero origen de su mal es desconocido hasta el final, cuando se revela que Drácula es el responsable de su debilitamiento al chuparle la sangre.
Al igual que en El almohadón de plumas, la muerte de Lucy es lenta y, en un principio, incomprensible. La transformación de Lucy en un ser más oscuro, más allá de la muerte, refleja una de las características más aterradoras de Drácula: la ambigüedad entre la vida y la muerte. La figura de la víctima, una mujer vulnerable que se desangra de manera inexplicable, se convierte en un símbolo de lo macabro y lo sobrenatural.
¿Es posible que Quiroga se haya inspirado en Stoker?
Aunque no existe evidencia directa de que Horacio Quiroga se haya basado en Drácula para escribir El almohadón de plumas, las similitudes entre ambos relatos son innegables. En primer lugar, ambos autores trabajan con la imagen de una muerte lenta y misteriosa que se asocia con el chupamiento de la sangre, aunque de diferentes maneras: en Quiroga, es un parásito biológico el que absorbe la vitalidad de la víctima, mientras que en Stoker, el vampiro actúa de forma sobrenatural.
Además, la atmósfera de terror psicológico y el misterio en torno a la enfermedad de la víctima son elementos comunes en ambas narrativas. Quiroga, aunque no pertenece al género gótico, comparte con Stoker una profunda comprensión del miedo a lo desconocido, el terror en la opresión de la fatalidad y la angustia de un mal invisible que acecha a la protagonista.
Es plausible pensar que Quiroga, como escritor de la misma época en la que Drácula comenzó a tener gran influencia a nivel mundial, pudo haber estado al tanto de las tendencias literarias y culturales del momento. En ese contexto, Drácula, que fue publicado en 1897, ya era un referente dentro de la literatura de terror, y es posible que la idea de un mal invisible, que se manifiesta de forma casi imperceptible y que consume lentamente a sus víctimas, haya influido en la construcción de la atmósfera de El almohadón de plumas.
Intertextualidad y el terror como fuente de inspiración
A través de la intertextualidad, los escritores no solo se influencian unos a otros, sino que también enriquecen sus relatos al tomar elementos y adaptarlos a sus propios contextos y estilos. Horacio Quiroga, al escribir sobre el terror psicológico y el misterio que rodea a una muerte inexplicable, logra crear uno de los cuentos más impactantes de la literatura no solo en español, sino también a nivel universal. La influencia de obras previas, como Drácula, puede haberse infiltrado en su escritura, transformando una historia aparentemente sencilla en un cuento cargado de simbolismo, horror y tragedia.
La obra de Quiroga, aunque no directamente relacionada con la figura del vampiro de Stoker, comparte con Drácula la idea de una muerte que se lleva al ser humano de manera insidiosa y dolorosa, donde el mal se infiltra poco a poco, hasta llegar a un desenlace fatal.
Conclusión
La relación intertextual entre El almohadón de plumas de Horacio Quiroga y la muerte de Lucy Westenra en Drácula de Bram Stoker es una muestra clara de cómo los elementos del terror pueden trascender fronteras y tiempos, influenciando a escritores de diferentes tradiciones literarias. Aunque no se puede afirmar con certeza que Quiroga se inspiró directamente en Stoker, las similitudes entre ambos relatos son evidentes, especialmente en la creación de una atmósfera de horror psicológico y la figura de una muerte lenta y silenciosa. De esta manera, Quiroga no solo logra emular el terror de Drácula, sino que, con su estilo propio, eleva El almohadón de plumas a la categoría de uno de los cuentos más grandes del terror universal.
Para concluir con el artículo me despido esperando que tengas una semana muy aprovechada y llena de mucha lectura y descubrimiento. Un abrazo Grande. Aprovecha cada día al máximo, "Carpe Diem" y también "Carpe Nocte" ¿por qué no? ¡Hasta la lectura siempre! Instagram: coneldiabloenlosdetalles



