Columnas > ERNESTO SALAYANDIA GARCÍA

La recuperación es sumamente difícil pero no imposible III

Mientras son peras o son manzanas  

Los adictos se convierten en verdaderos parásitos sociales, no estudian,  no trabajan y se la pasan dormidos todo el santo día,  tienen actitudes de ingobernabilidad,  son irreverentes,  irrespetuosos,  no tienen el espíritu de contribuir a la casa,  carecen de humildad,  para aceptar que están cometiendo serios errores errores con sus vidas y por desgracia,  tiene que vivir sus propias consecuencias,  la droga y el abuso del alcohol y las sustancias tóxicas no perdonan,  las consecuencias,  estos jóvenes drogadictos son corridos de sus escuelas,  no tienen acceso al trabajo,  se les niega un empleo y se les dificulta vivir la vida dentro de la normalidad el camino que sigue estocar más fondos y un dice más y más en la drogadicción y se hace una rutina tener un drogadicto en casa la familia se acostumbra al ver al ser mediocre hundido en depresión y drogándose mañana tarde y noche, todo le sale mal y vive mal y de malas.

La recuperación es sumamente difícil pero no imposible III

Árbol que nace torcido, jamás su tronco endereza                       

La pregunta obligada, seria, el por qué, si el por qué crecen los arboles torcidos, porque no todos son perfectos, rectos, fuertes, solidos, porque, si todos son iguales? Así son los niños, es de suponerse, qué todos son iguales, pero por desgracia no es así, un árbol chueco, torcido, fue mal planeado, no planeado y tal vez, no deseado, se hizo la cepa al ahí se va, se plantó sin cuidado, no se le dio mantenimiento o amor, creció solo, sin el esmero o cuidado de alguien y así pasa con infinidad de arbolitos, niños que son concebidos por una noche de pasión, así el arbolito, se plantó por plantarse, creció chueco, sin guía, ni ejemplo, como muchos niños, hijos de borrachos irresponsables, machos típicos mexicanos, enanos mediocres que denigran un hogar, no tienen el más mínimo tributo de respeto, se la pasan insultando, denigrando, devaluando, desprestigiando a su pareja y se establece una relación neurótica, enferma, por demás toxica, el niño, percibe y recibe toda esta energía negativa, no se le inculcan valores, ni códigos de ética, se le enseña, que el alcohol es una salida para  no enfrentar los problemas, aprende a pisotear a sus semejantes, a no respetar, ni valorar nada, el padre alcohólico, por culpa, trata de comprar con cosas materiales a su hijo dañado emocionalmente, la madre, insegura, neurótica, aporta demasiada negatividad en la personalidad de este pequeño e inofensivo arbolito, quien emocionalmente crece con miedos, traumas , inseguro, candidato al fracaso, tendrá una pésima escuela de cómo tratar a una mujer, de cómo vivir la vida, careciendo de amor propio, de hábitos dignos de conducta y sobre todo, habrá de carecer de respeto así mismo y si no es capaz de respetarse a el mismo, no habrá de respetar a nada, ni nadie, estos arbolitos crecen chuecos por todos lados, nacidos para perder, torcidos, mediocres.Comparte este artículo, puede salvar una vida.- ernestosalayandia@gmail.com 614 256 85 20