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El cinismo de López-Gatell

Vaya cinismo del doctor Hugo López-Gatell Ramírez, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud cuando reconoce que los consultorios médicos en las distintas cadenas de farmacias no sólo son un engaño vil y descarado, sino también son centros de explotación laboral de jóvenes médicos recién egresados que reciben salarios miserables y los obligan a expedir recetas con más medicamentos que requieren los pacientes.

La desfachatez del llamado "Rockstar de la 4° Transformación" no tiene límites cuando afirma que en los últimos 10 años comenzaron a aparecer los consultorios médicos de las cadenas de farmacias y en lugar de acabar o por lo menos regular el servicio que prestan a personas de escasos recursos económicos, solapó la aparición de otros de distintas empresas farmacéuticas.

El cinismo de López-Gatell

Resulta sospechoso que hasta ahora el funcionario consentido del presidente López Obrador se haya dado cuenta del engaño que representan los consultorios de las cadenas de farmacias, incluso que diga que sólo sirven para atender problemas menores de salud.

Tal vez, el doctor López-Gatell Ramírez extraña los reflectores que tenía a diario durante la pandemia del Covid-19, por lo que no se descarta la posibilidad de que haya dado esta noticia para ser nuevamente el centro de la atención de la opinión pública en el país.

El escándalo que provocó el funcionario del Sector Salud seguramente tendrá graves repercusiones, ya que las cadenas de farmacias podrían presentar demandas en contra de él, sobre todo cuando afirmó que no buscan remediar problemas de salud, sino vender más medicamentos, que en muchos de los casos son innecesarios y hasta perjudiciales.

El Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud aseveró que los jóvenes médicos de consultorios de las cadenas de farmacias dieron diagnósticos equivocados durante pandemia del Covid-19, incluso dijo que muchos de los pacientes que recibieron una atención primaria en estos sitios murieron.

Con esta temeraria afirmación el doctor López-Gatell Ramírez quiere quitarse el estigma que tiene de ser el culpable de la muerte de más de 650 mil mexicanas y mexicanos durante la pandemia del coronavirus, incluso todavía siguen falleciendo muchos pacientes en clínicas y hospitales del Sector Salud por falta de una atención adecuada.

Nadie olvida que por falta de medicamentos y sobre todo de ventiladores murieron miles de pacientes por el Covid-19 en nuestro país, sobre todo sus familiares que acudieron a diversos centros hospitalarios y no había cupo porque el funcionario consentido de López Obrador creyó que la enfermedad no era grave.

En otro tema, resulta patético que tanto el titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Adán Augusto López Hernández y el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), general Luis Crescencio Sandoval González, hayan afirmado que la ola de violencia registrada la semana pasada en Jalisco, Guanajuato, Chihuahua, Michoacán y Baja California se debió a que la estrategia en contra del crimen organizado ha tenido éxito.

Ambos funcionarios del gabinete de seguridad tratan de minimizar los bloqueos, los incendios de autobuses y vehículos particulares, los asaltos de cadenas de servicios, entre otros hechos sangrientos que se vivieron en estas entidades federativas, pero por más que juren y perjuren que sólo de trata de una campaña financiada por "los conservadores", nadie cree que la estrategia de "abrazos, no balazos" sea el camino para reducir la violencia en el país.

Los empresarios, los líderes de opinión y hasta los jerarcas católicos, exigen que se cambie la estrategia en contra del crimen organizado, sobre todo ante la muerte de víctimas inocentes y la pérdida económica.

Tanto López Hernández como Sandoval González creen que es un problema de percepción de que no se hace nada en contra de la violencia en el país, sin embargo, hasta los militares y marinos se quejas que por órdenes superiores no proceden a la captura de los sicarios y jefes de las mafias.

Si bien es cierto que la violencia no es generalizada en todo el país, resulta dramático que en Tamaulipas se den hechos delictivos como en otras entidades de la república, como sucedió en Matamoros, en donde en la última semana tres escuelas han sido vandalizadas.

El último reporte señala que varias aulas de la escuela primaria "Lázaro Cárdenas del Río", ubicada en la colonia San Rafael de Matamoros, fueron quemadas, además se robaron computadoras y bocinas, entre otros equipos que se requieren para el regreso a clases.

Por último, la designación de Leticia Ramírez Amaya como nueva titular de la Secretaría de Educación (SEP) ha sido muy criticada porque si bien es cierto que fue maestra durante algunos años, resulta que fue dirigente de la Sección 9 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), por lo que el nuevo programa de estudios trae muchos contenidos ideológicos de izquierda en lugar de contenidos pedagógicos que impulsen la educación pública.

Correo electrónico: jagovea_53@yahoo.com


Alejandro Govea Torres

Alejandro Govea Torres

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