Armando Fuentes Aguirre (Catón)

Armando Fuentes Aguirre (Catón)

Esta pavorosa e inútil memoria mía

La recién casada le informó a su maridito: "Mi cielo: pronto vamos a ser tres". "¡Amor mío!" -la abrazó él, emocionado. "Sí -confirmó la chica-. Mi mamá va a venir a vivir con nosotros". Recuerdo con afecto a don Alfonso Taracena, de Tabasco. Lo traté en los años setenta del pasado siglo, pues los dos escribíamos entonces en las páginas editoria...

Esta pavorosa e inútil memoria mía

´¡Nosotros lo hicimos siete veces!´

Yo también me equivoqué, lo reconozco. Celebré con entusiasmo la victoria de la revolución de Castro sobre la dictadura de Batista. Todos quienes por entonces éramos estudiantes de la UNAM festejamos ese triunfo, excepto aquéllos a los que llamábamos "conejos", soterrados ultraconservadores. Al paso del tiempo, sin embargo, algunos abrimos los o...

´¡Nosotros lo hicimos siete veces!´

´¡Ay, Tavito! ¿Para qué todas esas velas? ¡Ni que fuera yo Virgen!´

La vida ha sido para mí una generosa amante. Espero que no se moleste si en este papel público hablo de nuestra relación. Me ha brindado pródigamente sus favores, y de vez en cuando también me ha dado sus desdenes.

La noche del pasado lunes me encontré con ella después de más de un año de no verla por causa del coronavirus. Nos abrazamo...

´¡Ay, Tavito! ¿Para qué todas esas velas? ¡Ni que fuera yo Virgen!´