Virus felino en alerta: ¿qué es la panleucopenia y cómo se propaga?
Síntomas y consecuencias de la panleucopenia felina
La panleucopenia felina se ha convertido en una de las enfermedades virales más peligrosas para la población felina a nivel mundial debido a su alta capacidad de contagio y su agresividad clínica.
Se trata de una patología provocada por el parvovirus felino (FPV), un agente infeccioso que ataca células de rápida división y compromete de forma severa el sistema inmunológico de los gatos.
¿Qué es la panleucopenia felina y cómo se transmite?
De acuerdo con la American Veterinary Medical Association y la World Small Animal Veterinary Association, esta enfermedad continúa siendo una de las principales causas de mortalidad en gatitos no vacunados, especialmente en entornos donde conviven varios animales, como refugios, colonias felinas o hogares con múltiples mascotas.
La panleucopenia felina, también conocida como enteritis infecciosa felina, es una enfermedad viral causada por un parvovirus genéticamente similar al parvovirus canino. Según el Manual Veterinario de MSD, el FPV tiene la capacidad de sobrevivir en el ambiente hasta un año, resistiendo muchos desinfectantes comunes.
El virus ataca principalmente el intestino, la médula ósea, el bazo y el timo, lo que provoca una disminución drástica de glóbulos blancos (leucopenia). Esta condición deja al gato vulnerable a infecciones secundarias, agravando el pronóstico. Los síntomas más frecuentes incluyen fiebre alta, vómitos persistentes, diarrea severa (en algunos casos con sangre), deshidratación extrema, apatía y pérdida total del apetito.
Síntomas y consecuencias de la panleucopenia felina
En el caso de gatas gestantes, la infección puede transmitirse a las crías, generando daños neurológicos permanentes como hipoplasia cerebelosa, una condición documentada por el Cornell Feline Health Center.
La propagación de la panleucopenia ocurre tanto por contacto directo como indirecto. Según la Asociación Americana de Hospitales de Animales, el contagio puede darse al entrar en contacto con heces, vómitos, orina o secreciones de un gato infectado. También puede transmitirse a través de objetos contaminados como camas, juguetes, platos, ropa o incluso las manos de las personas.
Importancia de la vacunación en la prevención
La vacunación es la herramienta preventiva más eficaz. De acuerdo con la World Small Animal Veterinary Association, la vacuna contra el parvovirus felino forma parte del esquema básico y debe aplicarse desde las primeras semanas de vida, con refuerzos periódicos. A esto se suma la higiene estricta, el aislamiento de animales enfermos y la desinfección profunda del entorno.
El diagnóstico temprano y el tratamiento de soporte intensivo, siempre bajo supervisión veterinaria, pueden mejorar las probabilidades de supervivencia, aunque no existe un tratamiento antiviral específico.
