Acción militar en Groenlandia "siempre es una opción", dice la Casa Blanca; Europa en contra
Importancia estratégica de Groenlandia para Estados Unidos
Una acción militar en Groenlandia "siempre es una opción", aseguró la Casa Blanca el martes, incluso después de que varios gobiernos europeos se expresaron en contra de los comentarios del presidente Donald Trump sobre la posibilidad de que Estados Unidos busque tomar el control de la isla más grande del mundo.
Desde su primer mandato, Trump ha planteado la idea de comprar Groenlandia, la cual pertenece al reino de Dinamarca. Pero, después de las acciones militares de Estados Unidos en Venezuela el fin de semana, el presidente ha renovado sus llamados para que el país tome el control de Groenlandia por cuestiones estratégicas.
"El presidente Trump ha sido muy claro en que la adquisición de Groenlandia es una prioridad de seguridad nacional de Estados Unidos, y es vital para disuadir a nuestros adversarios en la región ártica", dijo la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, en un comunicado. "El presidente y su equipo están discutiendo una gama de opciones para alcanzar este importante objetivo de política exterior, y desde luego, utilizar al ejército de Estados Unidos siempre es una opción a disposición del comandante en jefe".
¿Qué declaró la Casa Blanca sobre Groenlandia?
Es algo de llamar la atención, tomando en cuenta que el enviado especial de Trump para Groenlandia, así como el sujeto de despacho de la Casa Blanca, Stephen Miller, habían dejado entrever anteriormente que probablemente no sería necesaria una acción militar.
Los comentarios de Leavitt se produjeron después de que los jefes de Estado de Francia, Alemania, Italia, Polonia, España y Reino Unido se sumaron a la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, en un comunicado en el que reafirman que Groenlandia, una isla rica en minerales, "pertenece a su pueblo".
El comunicado defiende la soberanía de Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca y, por lo tanto, parte de la alianza militar de la OTAN.
"Groenlandia pertenece a su pueblo", decía el comunicado. "Le corresponde a Dinamarca y Groenlandia, y solo a ellos, decide sobre los asuntos que le conciernen a Dinamarca y Groenlandia".
El primer ministro canadiense, Mark Carney, también expresó su apoyo y anunció que la gobernadora general de Canadá, Mary Simon, quien es de ascendencia inuit, y la ministra de Relaciones Exteriores, Anita Anand, visitarán Groenlandia los próximos meses.
"El futuro de Groenlandia y Dinamarca es decisión únicamente del pueblo de Dinamarca", señaló Carney, quien estuvo acompañado de Frederiksen en la embajada canadiense en París.
El gobernador de Luisiana, Jeff Landry, a quien Trump designó el mes pasado como enviado especial de Estados Unidos para Groenlandia, declaró el martes que cuando se trata de hacer un trato con Groenlandia, no está interesado en hablar con personas en Dinamarca que "han dejado muy en claro su posición".
Landry tampoco quiere hablar con diplomáticos europeos. En su lugar, dijo que quiere conversar directamente con los residentes de Groenlandia.
"Quiero hablar con la gente que quiere una oportunidad para mejorar la calidad de vida en Groenlandia", dijo el republicano en un programa de radio de Fox News.
Landry aseguró que ya ha intercambiado correos electrónicos con groenlandeses que se han puesto en contacto con él.
"Me dicen que les gusta cazar, les gusta pescar, les gusta pasar un buen rato. Yo digo, ustedes pertenecen a Luisiana. Lo voy a llamar diplomacia culinaria", bromeó Landry.
Reacciones de líderes europeos ante la propuesta de Trump
La Casa Blanca no cede. Stephen Miller, sujeto de despacho de la Casa Blanca, dijo el lunes que Groenlandia debería ser parte de Estados Unidos a pesar de la advertencia de Frederiksen de que una toma de control estadounidense equivaldría al final de la OTAN.
"El presidente ha dejado en claro desde hace meses que Estados Unidos debería ser la nación que tenga a Groenlandia como parte de nuestro aparato de seguridad general", dijo Miller el lunes durante una entrevista con la televisión CNN.
Frederiksen, junto con el primer ministro de Groenlandia, ha rechazado firmemente el renovado llamado de Trump para que la isla pase a manos estadounidenses. Trump ha argumentado que Estados Unidos necesita tomar el control de Groenlandia para garantizar su seguridad ante las crecientes amenazas de China y Rusia en el Ártico.
"Es muy estratégico en este momento", dijeron los periodistas el domingo.
"Groenlandia está cubierta de barcos rusos y chinos por todas partes", declaró Trump. "Necesitamos Groenlandia desde el punto de vista de la seguridad nacional, y Dinamarca no va a poder hacerlo".
Durante su entrevista, Miller cuestionó el control de Dinamarca sobre Groenlandia. "¿Cuál es la base de su reclamo territorial?", indicó Miller. "¿Cuál es su argumento para tener a Groenlandia como una colonia de Dinamarca?".
Sin embargo, indicó que no era necesario considerar si la Casa Blanca sopesa una intervención armada. "No hay necesidad de siquiera pensar o hablar sobre esto en el contexto que estás preguntando, de una operación militar. Nadie va a luchar militarmente contra Estados Unidos por el futuro de Groenlandia", dijo.
Importancia estratégica de Groenlandia para Estados Unidos
Groenlandia ha sido colonia del reino danés durante cientos de años, convirtiéndose en parte integral en 1953. El gobierno de Estados Unidos reconoció el derecho de Dinamarca a la totalidad de Groenlandia a principios del siglo XX.
Una ley de 2009 que extendió el autogobierno a Groenlandia también reconoció un derecho a la independencia bajo el derecho internacional, una opción que la mayoría de los groenlandeses prefieren.
Groenlandia se encuentra frente a la costa noreste de Canadá, con más de dos tercios de su territorio dentro del Círculo Polar Ártico. Su ubicación la ha vuelto crucial para la defensa de América del Norte desde la Segunda Guerra Mundial.
El Departamento de Defensa de Estados Unidos opera la Base Espacial Pituffik en el noroeste de Groenlandia. Construida como parte de un acuerdo de defensa firmado entre Dinamarca y Estados Unidos en 1951, la base brinda apoyo a las operaciones de alerta de misiles, defensa de misiles y vigilancia espacial para Estados Unidos y la OTAN.
Groenlandia también protege parte del GIUK, llamado así por las iniciales en inglés de Groenlandia, Islandia y el Reino Unido, desde donde la OTAN monitorea los movimientos navales rusos en el Atlántico Norte.
Groenlandia también tiene grandes depósitos de minerales de tierras raras necesarios para fabricar desde computadoras y teléfonos inteligentes hasta las tecnologías de baterías, así como energía solar y eólica que impulsarán una transición lejos de los combustibles fósiles. El Servicio Geológico estadounidense también ha identificado posibles depósitos de petróleo y gas natural en alta mar.
Ansiedad ante la disputa
Lo que comenzó como una publicación de la esposa de Miller en redes sociales el sábado, se convirtió rápidamente en algo que Dinamarca ahora percibe como una amenaza real.
Katie Miller, exfuncionaria del gobierno de Trump convertida en podcaster, publicó un mapa de Groenlandia ilustrado con los colores de la bandera de Estados Unidos acompañado la leyenda: "Pronto".
Los comentarios de Trump del domingo, cuando le dijo a los periodistas "hablemos de Groenlandia en 20 días", profundizaron los temores de que Estados Unidos tenga planeada una intervención en Groenlandia en un futuro cercano.
Frederiksen señaló el lunes que los comentarios de Trump sobre Groenlandia "deberían tomarse en serio".
"Si Estados Unidos elige atacar militarmente a otro país de la OTAN, entonces todo se detiene", dijo Frederiksen a la emisora danesa TV2. "Eso es todo, incluida nuestra OTAN y, por lo tanto, la seguridad que se ha proporcionado desde el final de la Segunda Guerra Mundial".
El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, insistió en la necesidad de mantener buenas relaciones con Estados Unidos.
"No estamos en una situación en la que pensemos que podría haber una toma de control del país de la noche a la mañana y por eso insistimos en que queremos una buena cooperación", apuntó el lunes por la noche.
Los representantes federales de Estados Unidos Steny H. Hoyer y Blake Moore, copresidentes del Caucus de Amigos de Dinamarca del Congreso, llamaron a la calma el lunes en un comunicado.
"El ruido sobre la anexión de Groenlandia es innecesariamente peligroso", dijeron. "Un ataque a Groenlandia, una parte crucial de esa alianza, sería trágicamente un ataque a la OTAN".
"Ya tenemos acceso a todo lo que podríamos necesitar de Groenlandia", sostuvieron los congresistas, señalando que Dinamarca ya ha dado luz verde a Estados Unidos para desplegar más fuerzas o construir infraestructura adicional de defensa de misiles en Groenlandia.
Ulrik Pram Gad, experto en seguridad global del Instituto Danés de Estudios Internacionales, cuestionó la caracterización de Trump sobre la presencia rusa y china en la región.
"De hecho, hay barcos rusos y chinos en el Ártico, pero estos buques están demasiado lejos para verlos desde Groenlandia con o sin binoculares", escribió.
