Invadirán la televisión
Llega a la pantalla chica la serie‘Texas bajo fuego’con Brendan Fraser y Bill Paxton
Harold Torres tuvo que montar a caballo y matar con espada, mientras que Horacio García Rojas portó un tocado real de búfalo.
Raúl Méndez fue un militar estadounidense y Gerardo Taracena un experto en cuchillos.
Olga Segura una chica que trata de proteger a una criatura en medio de la guerra y Vico Escorcia, hija de un médico en pleno campo de batalla.
Ese fue el “ejército” mexicano que participó en la serie televisiva “Texas bajo fuego”, que es protagonizada por el estadounidense Brendan Fraser (La momia), Bill Paxton (Titanic) y Olivier Martínez (Infidelidad), que inicia transmisión hoy por History.
La historia se desarrolla cuando el hoy estado del sur de Estados Unidos se declaró independiente de México y Antonio López de Santa Anna intenta frenarlo. La serie inicia después del ataque al Álamo y termina cuando se da la captura del entonces mandatario mexicano, siendo llevado a Washington, en Estados Unidos.
La producción que estrena este lunes en el canal de paga History, toma su nombre de los texas rangers, grupo de voluntarios que formaron un ejército para ayudar a Sam Houston en contra de las fuerzas mexicanas.
EL RODAJE
Texas bajo fuego se rodó durante cinco meses en locaciones de Durango. “Yo soy el segundo de Santa Anna (Martínez) y por ello me toca hacer todas las cosas que él pide, como mandar a ejecutar a las personas”, dice vía telefónica Harold Torres (Colosio, el asesinato).
“Olivier (el actor que interpreta a Santa Anna) siempre defendió que los personajes no fueran villanos, como lo ven los estadounidenses, sino personas complejas”, abunda.
La dirección del proyecto corrió a cargo de Roland Joffé (La misión). El edificio de El Álamo fue diseñado por el también mexicano Salvador Parra (Arráncame la vida).
Horacio García Rojas (Chiapas, corazón del café) interpreta a Bufalo Hunt, un jefe de la tribu comanche que vivía ahí en el siglo XIX.
“Tenía un tocado original que la verdad daba un poco de miedo, porque era pieza de museo que tendría unos 150 años”, recuerda el actor.
