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Incomunicado, deportado... y sin boda

Alex Ronquillo, de origen ecuatoriano, venía a México para casarse en Guanajuato, pero al llegar al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) fue retenido por personal de Migración sin motivo aparente, a pesar de que traía sus documentos en orden, y se le negó el ingreso al País

CIUDAD DE MÉXICO

Ronquillo conoció a Nadia Reyes en Santiago de Chile, donde ella vivió durante ocho años mientras cursaba un posgrado y una maestría como cirujano dentista. Después de cuatro años de novios y una vez que ella regresó a México en enero pasado, decidieron casarse.

Incomunicado, deportado... y sin boda

El viernes 16 de abril, Alex voló de Santiago a la Ciudad de México, con todos sus papeles en orden, con un boleto de regreso y con su empleo como ingeniero de sistemas en Chile; sin embargo, fue detenido por agentes migratorios en la Terminal 2 del AICM. Su avión aterrizó a las 15:00 horas y, en el primer filtro migratorio, lo separaron de los demás viajeros para llevarlo a otra área donde le realizaron varias preguntas. Al final, de acuerdo con su testimonio, la autoridad migratoria sólo le dijo: "No me convences", como argumento para negarle el ingreso a México.

Alex se reportó con Nadia hasta las 19:00 horas, cuando le permitieron hacer una llamada por 20 segundos. Ella había viajado de Moroléon, Guanajuato, a Querétaro, donde iba a recoger a su prometido en la terminal de autobuses, pero ante la situación se trasladó a la Ciudad de México. "En el autobús me puse a investigar en internet. Me encontré con una nota del paquistaní que retuvieron un mes, con notas de desapariciones. Encontré que han plantado droga y los llevan presos.

Me encontré mil historias y entonces mi cabeza iba súper revolucionada", contó en entrevista telefónica. Al llegar a la Terminal 2 en los primeros minutos del sábado, Nadia inmediatamente acudió a las oficinas de Migración. "Les expliqué que él tenía derecho a un abogado y a hacer llamadas, pero me dijeron que no, que estaban en todo su derecho de mantenerlo incomunicado", aseguró.

Ante la presión de Nadia, quien dijo que no se iría de las oficinas hasta saber que su prometido estaba bien, Alex fue deportado a Chile. Hasta el mediodía del sábado, ya en Santiago, Alex pudo explicarle a Nadia todo lo que vivió. Le contó que todo el tiempo estuvo retenido junto con otras cinco personas en un cuartito sin ventilación, en el que el calor era insoportable y en el que sólo comió un sándwich. Alex, quien ya había entrado y salido antes de México, intentará nuevamente ingresar para casarse con su prometida, aunque tendrá que pagar de nuevo el boleto de avión y el costo del exceso de equipaje, y pedir en la iglesia que les reprogramen las pláticas nupciales.


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