El destino los unió...
Paloma y Rubén se conocieron en unas vacaciones de Semana Santa
En esta ocasión y para cerrar con broche de oro febrero, mes en que se festeja el amor, contaremos la historia de Paloma Solano de Alba y Rubén Quintero, quienes dejaron todo en manos del destino y el destino se encargó de unirlos para siempre.
Ella de San Luis Potosí y el de Matamoros, Tamaulipas, se conocieron en las vacaciones de Semana Santa del año 2011, él se enamoró de ella al verla y ella sintió lo mismo por él.
Pero todo lo dejaron al tiempo, Rubén dijo: “Algún día nos volveremos a encontrar” y fue entonces que cada quien emprendió su camino de regreso a su casa.
El mar, testigo de su amor
Felices Paloma y Rubén disfrutan de una bella familia que han formado
Dos años después el destino volvió a unirlos, esta vez fue en la ciudad de Reynosa, Tamaulipas, de ahí a la fecha no se han separado nunca, ellos empezaron un bello noviazgo.
Tras vario tiempo de una hermosa relación, un día 30 de mayo del 2013 a la orilla del mar Rubén le pidió matrimonio a Paloma en un restaurante que se llama Farallon en Cabo San Lucas, con una vista impresionante, ella le respondió que sí y pusieron fecha para su matrimonio, en un año más.
Fue exactamente al año de su compromiso, el 30 de mayo del 2014, cuando en Cabo San Lucas, unieron sus vidas en matrimonio en una exclusiva boda en la playa.
FRUTO DE SU MATRIMONIO
Fue el mes de febrero del 2015 cuando llegó a su vida la pequeña María Rebeca, que vino a fortalecer el gran amor que ya se tenían.
Hoy por hoy siguen enamorados y disfrutando de su vida en feliz matrimonio, experimentando el noble y bello sentimiento de ser padres, gracias a ese gran amor que se tienen el uno por el otro.
