Noticias

Divide el trato para el Papa Francisco

La manera en que el Papa Francisco será recibido por el Gobierno de México genera posiciones encontradas para el especialista Roberto Blancarte y el subsecretario de la SRE Carlos de Icaza.
  • Por: Agencia Reforma
  • 07 / Febrero / 2016 -
  • COMPARTIR
Divide el trato para el Papa Francisco

Ciudad de México

La recepción del Papa Francisco en Palacio Nacional no está justificada si se trata de una visita pastoral y no de Estado, aseguró Roberto Blancarte, especialista en religión de El Colegio de México.

El académico señaló en entrevista que aunque la Secretaría de Relaciones Exteriores haya definido el viaje como “pastoral”, tiene todos los elementos de una visita de Estado, como recibimiento con guardia de honor, entonación de los himnos nacionales, saludo al cuerpo diplomático, reunión de las comitivas, entre otros.

“Si no es visita de Estado, no tienen por qué recibirlo con todos los honores en Palacio Nacional...quieren hacer gran cosa, parafernalia con eso”, añadió.

Comentó que en las cinco visitas de Juan Pablo II y la que realizó Benedicto XVI en 2012, los titulares del Ejecutivo han recibido al pontífice, aun antes del restablecimiento de las relaciones diplomáticas, y han tenido tanto encuentros privados como ceremonias oficiales de recepción, generalmente en el hangar presidencial y en la Residencia Oficial de Los Pinos.

El sociólogo lamentó que en el contexto de la visita de Jorge Mario Bergoglio al País, la clase política mexicana se vuelque sobre la figura del pontífice.

“La clase política se volvió papista. Esperemos que no nos excedamos en eso, ya tenemos al Gobernador de Chihuahua (César Duarte) casi como monaguillo promoviendo los mensajes del Papa, y no es su papel.

“Pareciera que los políticos no tienen claro cuál es su papel como gobernantes del conjunto de los ciudadanos, que no son todos católicos, hay 24 millones de no católicos en este País y estos funcionarios están actuando como si el 100 por ciento de la población fuera católica”, mencionó.

Al Papa, refirió, se le tendría que recibir como huésped distinguido, nada más, como dirigente de una iglesia que tiene representación política gracias a que Benito Mussolini le regaló la soberanía a la ciudad del Vaticano.

“Que la feligresía lo atienda como quiera, pero el gobierno, los gobiernos, están volcados como si fuera un asunto de Estado”, cuestionó.

Consideró que la visita no se debe sobredimensionar, pues ni se trata de la más larga de un jerarca católico al País, ni de la primera vez que se reciba a un cura crítico, Juan Pablo II lo fue en su momento, tampoco deben esperarse señalamientos fuertes hacia el gobierno.

“El Papa tiene su agenda, pero tampoco es un revolucionario que va a venir a sacudir las cosas. Ejemplo: Cuba. ¿Habló de los presos políticos? no. No va a venir aquí a romper platos, no es el estilo, el anfitrión lo quiere mucho y lo ha tratado bien. Va a hablar de violencia, sí, pero de eso hablamos todos, han hablado los obispos, va a hablar de marginación, de pobreza, pero no va a señalar al Gobierno mexicano”.

Consideró que la visita de Francisco a México, segundo país católico del mundo, era inaplazable, pues había ya había ido a Brasil, Estados Unidos y a Filipinas, que ocupan los lugares 1, 3 y 4 en número de creyentes.  

 “El Gobierno mexicano se moría de ganas de que viniera, el Presidente Peña Nieto salió jubiloso anunciándolo, como si fuera el abad de la Basílica de Guadalupe”, reprochó.

EL MAÑANA RECOMIENDA