Cuaresma: Tiempo de reflexión
Es el período de tiempo que prepara a las festividades centrales de la fe, que es la Semana Mayor
"No es sólo una obra humana, no es sólo mi esfuerzo porque soy débil y puedo caer pero necesito la gracia, la fuerza y el poder de Dios y ahí está el dinamismo espiritual de la Cuaresma como una gran oportunidad”. *Ignacio Vaquera Gallardo, monseñorsandra.tovar@elmanana.com
Aún y cuando los católicos han adaptado la Cuaresma a los tiempos en que viven, no se ha perdido la escénica de estas festividades que es: la conversión a una nueva vida.
Monseñor Ignacio Vaquera Gallardo, párroco de la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, expresó que la Cuaresma es tiempo que prepara a las festividades centrales de la fe que es la Semana Mayor.
“La reforma de nuestra vida, lo que vivimos y sufrimos ahí están, tenemos que cambiar, convertirnos y ahí está el punto de buscar los medios que nos ayuden para nuestra realidad”.
Consideró que ese es el punto donde se tiene que seguir insistiendo.
“Muchos claro que lo están buscando y viviendo, por eso hay medios y oportunidades en esta Cuaresma como son pláticas, reflexiones, lectura más asidua de la palabra de Dios que nos lleve a todo esto”.
El dinamismo de muerte-vida, morir y resucitar, externó, es una realidad que diariamente se vive y al mismo tiempo hay que abrir la esperanza y salvación que Dios nos ofrece.
“No es sólo una obra humana, no es sólo mi esfuerzo porque soy débil y puedo caer pero necesito la gracia, la fuerza y el poder de Dios y ahí está el dinamismo espiritual de la Cuaresma como una gran oportunidad”.
San Pablo, indicó, exhortaba la lectura del Miércoles de Ceniza: “Ahora es el tiempo de la reconciliación, del perdón y esto implica esta realidad y el encuentro reflexivo de decir no estoy contento con lo que estoy viviendo, me siento necesitado de un cambio pero cuántas veces lo pospongo, lo que sé que está mal pero no he sabido ponerlo en la presencia de Dios”.
LA INVITACIÓN
Los tiempos litúrgicos, manifestó, son una pedagogía, una espiritualidad, una invitación a seguir el camino de Jesucristo.
“La Cuaresma, el nombre mismo habla de una cuarentena, 40 días, un número muy simbólico en las Sagradas Escrituras pero que concretamente el Evangelio del domingo pasado nos recordaba que Jesús fue a vivir esta experiencia del desierto 40 días sin tomar alimento, en ambiente de oración y al final fue tentado por el maligno”.
El tiempo de la Cuaresma es un tiempo donde están invitados a vivir la experiencia de la conversión.
“Tenemos que aprovechar los medios de la Cuaresma como la parte del ayuno, del sacrificio, de la penitencia, lo que se fortalece en la oración pero que nos lanza a buscar al hermano a compartir con el pobre, el necesitado, el prójimo.
“Esta Cuaresma se inscribe en el año santo, año que el Papa ha convocado como un tiempo de contemplar la misericordia del padre y de vivirla en nuestra vida cristiana y que implica algo importante, las obras de misericordia tanto espirituales como corporales”.
Estos son, dijo, como Mateo 25 lo dice claramente: dar de comer al hambriento, vestir al desnudo, visitar al enfermo pero también aconsejar al que hierra, orar por los vivos y los difuntos, enseñar al que no sabe en fin, todas estas cuestiones que nos lanzan a vivir la caridad, la misericordia, la unión con el prójimo.
SIN RIGOR
Explicó que las antiguas tradiciones, el rigor de la Cuaresma, el guardar más estos tiempos se ha ido perdiendo.
“Pero podemos perfectamente ir haciendo nuestro este tiempo con las nuevas realidades que enfrentamos. Pensemos en toda la dinámica del trabajo, las exigencias que implica a la familia, pero veo yo que por un lado el Miércoles de Ceniza marca mucho el inicio de este tiempo y que muchas personas siguen buscando vivir intensamente todo esto, actualizando”.
Por ejemplo, dijo, era muy riguroso toda la abstinencia de carnes que indudablemente se mantiene el Miércoles de Ceniza y los viernes de Cuaresma.
“Sin embargo, los documentos de la Iglesia, la exhortación del Papa es hay muchas otras cosas en las que podemos abstenernos a lo mejor la carne, a mí por ejemplo no me gusta, o a veces ni tenemos con qué comprarla pero bien que nos llenamos de refresco, de cosas que nos hacen daño, de situaciones que podríamos renunciar y es un profundo sacrificio a parte de que nos vamos a beneficiar en nuestra salud”.

SEMANA SANTA. La Cuaresma es el preámbulo de la máxima celebración católica.
SIGNIFICADO
>El significado de Cuaresma en latín es: quadragésima, es el tiempo litúrgico del calendario cristiano destinado a la preparación espiritual de la fiesta de la Pascua.
>Se trata de un tiempo de purificación e iluminación, celebrado en la Iglesia Católica, Ortodoxa, Anglicana, y buena parte de las iglesias protestantes (incluyendo algunas evangélicas), aunque con inicios y duraciones distintas.
>En el rito latino, la Cuaresma comienza el Miércoles de Ceniza y termina justo antes de la “Misa de la Cena del Señor” en la tarde del Jueves Santo.
>La duración de cuarenta días proviene de varias referencias bíblicas y simboliza la prueba de Jesús al permanecer durante 40 días en el desierto previos a su misión pública. También simbolizan los 40 días que duró el diluvio, además de los 40 años de la marcha del pueblo israelita por el desierto y los 400 años que duró la estancia de los judíos en Egipto.

