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Corrupción, principal ´legado´ de Peña Nieto

El ejemplo más claro está en el escándalo de ´La Casa Blanca´

  • Por: Proceso
  • 03 / Septiembre / 2018 -
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Corrupción, principal ´legado´ de Peña Nieto

Los escándalos de corrupción, abuso de poder y otras conductas ilegales o faltas administrativas durante el gobierno de Enrique Peña Nieto siguen impunes hasta ahora.

Pese a las cifras con que los últimos cinco informes de gobierno pretenden mostrar sus acciones sancionatorias, una revisión de los escándalos más sonoros del sexenio refleja los carpetazos y la ausencia de registro de sanciones a los altos funcionarios.

El ejemplo más claro está en el balance que, después de casi cuatro años, el titular del Ejecutivo hizo respecto del reportaje "La Casa Blanca de Peña Nieto", realizado por el equipo de Aristegui Noticias y publicado de manera conjunta en este semanario (Proceso 1984).

Dicho reportaje acreditó con documentos y testimonios que una residencia en el exclusivo sector de Lomas de Chapultepec fue construida por una firma de Juan Armando Hinojosa Cantú, cabeza del Grupo Higa, una constructora asentada en Toluca que acumulaba miles de millones de pesos en contratos federales durante el gobierno de Peña Nieto en el Estado de México y en los primeros dos años de su administración federal.

La explicación que posteriormente ofreció la esposa de Peña Nieto, Angélica Rivera, incluyó una revelación sobre la irregularidad de la adquisición. Informó que tuvo financiamiento de la empresa de Hinojosa Cantú: el contratista consentido del peñanietismo le construyó la casa y le solventó la compra por fuera del sistema financiero.

Instalado en la misma posición desde 2015, cuando pidió perdón, no por el hecho sino por haber dado una mala impresión, el pasado 22 de agosto Peña Nieto le dio una entrevista a Denise Maerker en el Canal 2 de Televisa. A unos meses de terminar su mandato, insistió en lamentar que la información haya sido "insuficiente" y afectara su credibilidad y la de su gobierno.

El 3 de febrero de 2015 Peña Nieto designó a Virgilio Andrade Martínez como titular de la Secretaría de la Función Pública (SFP). En la toma de protesta, el mandatario le encargó que investigara si hubo "conflicto de intereses" en la compra de tres inmuebles, entre ellos la casa que Luis Videgaray adquirió en Malinalco bajo el mismo esquema de financiamiento.

El 21 de agosto del mismo año Andrade dio a conocer el resultado de su investigación: no se materializaba el conflicto de intereses. Ese día Proceso le inquirió si se había investigado la posibilidad de otros delitos o irregularidades y el funcionario contestó que no.

Con ese dictamen y la oferta de integrar una reforma para construir un Sistema Nacional Anticorrupción, que hasta ahora es inoperante, Peña Nieto dio carpetazo al asunto.

Pieza clave en la primera mitad del sexenio, Emilio Lozoya Austin se vio implicado primero en posibles actos de corrupción con la constructora de origen español OHL y posteriormente con la brasileña Odebrecht.

Lozoya Austin llegó al equipo de transición de Peña Nieto en 2012 y luego a la dirección de Pemex. Venía de ser miembro del consejo de administración de OHL México. Ya en la petrolera, designó como titular de la dirección financiera a Mario Beauregard, quien había ocupado el mismo cargo en OHL.

Los contratos de OHL en el Estado de México fueron ampliamente documentados. Apenas comenzó Lozoya a dirigir Pemex, la trasnacional española extendió sus negocios en el sector energético mexicano.

Además de Lozoya, en el consejo de administración de OHL figuraba Carlos Ruiz Sacristán, presidente del mismo y director de IEnova, trasnacional energética ampliamente favorecida por los gobiernos de Calderón y Peña Nieto.

Una de las primeras acciones de Lozoya al frente de Pemex fue crear la razón social Tag Pippelines, precisamente con IEnova, y sin estar sometidas a la Ley de Transparencia contrataron a la brasileña Odebrecht para construir la obra energética más cara del sexenio: el gasoducto Los Ramones.

Al estilo mexiquense

Los casos de la Casa Blanca y el de OHL tienen otro actor común: el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza.

En la dependencia a su cargo se entregaron importantes contratos al Grupo Higa y OHL.

Como Lozoya, Ruiz Esparza también fue expuesto en las llamadas filtradas con los directivos de OHL y es responsable por la licitación mediante la cual se otorgó el contrato para la construcción del tren México-Querétaro, que se frustró un día antes de que estallara el escándalo de la Casa Blanca.

Únicamente por la cancelación del contrato en la primera quincena de 2014, la administración de Peña Nieto heredará a la de López Obrador un litigio internacional en el que la empresa China Railway reclama al gobierno mexicano una indemnización de 11 mil 294 millones de pesos por haber cancelado el fallo de la licitación que la declaró ganadora el 3 de noviembre del citado año.


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