Acorazado va a Galveston

El mayor desafío para el USS Texas ha sido un casco oxidado y con fugas que obligó a trabajadores a bombear alrededor de 2,000 galones de agua por minuto del barco de 110 años

LA PORTE, Texas

Es el único acorazado sobreviviente que sirvió en ambas guerras mundiales, después de haber luchado contra los nazis y el ejército japonés durante la Segunda Guerra Mundial. Pero el mayor desafío en los últimos años para el USS Texas ha sido un casco oxidado y con fugas que en ocasiones obligó a los trabajadores a bombear alrededor de 2.000 galones (7.570 litros) de agua por minuto del barco de 110 años.

Para garantizar que la histórica embarcación no se hunda y pueda continuar recibiendo visitantes, la fundación a cargo de su cuidado remolcó el barco el miércoles desde su antiguo hogar a lo largo del Canal de Navegación de Houston hasta un astillero en Galveston para su reparación.

Tony Gregory, presidente de la Fundación Battleship Texas, dijo que el proceso de remolcar el barco y ponerlo en marcha fue perfecto. Dijo que cualquier problema habría ocurrido en los primeros 15 minutos y no hubo problemas.


  • El viaje de 40 millas (64 kilómetros) desde su atracadero en el Sitio Histórico Estatal del Campo de Batalla de San Jacinto.
REVOLUCIÓN DE TEXAS 

Desde 1948, el USS Texas ha estado en el sitio histórico estatal donde se libró la batalla decisiva en la Revolución de Texas. Allí, sirve como museo y atracción turística. El acorazado fue llevado previamente al mismo astillero en Galveston para reparaciones en 1988.

Durante los últimos tres años, el barco ha estado cerrado al público mientras la fundación se preparaba para las reparaciones. En 2019, la Legislatura de Texas aprobó los fondos para arreglar el casco. La fundación planea hacer otras correcciones por las que está pagando. Se espera que todas las reparaciones tarden hasta un año en completarse.