Alertan por la letalidad de Patrulla Fronteriza

Migrantes pueden morir por medio de la fuerza, colisión de vehículos, asfixia, uso de taser, golpizas o falta de atención médica

  • McALLEN, Texas

De 2010 a la fecha, la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos ha sido responsables de unas 277 muertes de migrantes, ya sea por medio de la fuerza letal, colisión de vehículos, asfixia, uso de taser, golpizas o falta de atención médica, alertó la Coalición de Comunidades Fronterizas del Sur (SBCC), que representa a cien organizaciones de California, Arizona, Nuevo México y Texas.

{"quote":" "A través de SBCC hemos ido monitoreando los casos de personas que han sido víctimas de la Patrulla Fronteriza y desde 2010 a la fecha hemos detectado 277 casos de nacionales que han sido víctimas de las políticas de uso de la fuerza letal por parte de los agentes de la Patrulla Fronteriza, muchas de estas personas son de origen mexicano, y en ninguno de los casos los agentes han sido procesados por estos cargos", dijo a REFORMA Gabriela Rodríguez Clark, integrante de la SBCC."}, .


 "Nosotros en la frontera hemos observado una serie de problemas con el uso letal excesivo de la fuerza por parte de la Patrulla Fronteriza; instamos a Estados Unidos a que respete los derechos de las personas, independientemente de su situación migratoria, de su nacionalidad, queremos que respete la dignidad de cada uno de ellos".

 En 2023 ya suma 19 personas fallecidas tras su encuentro con la Border Patrol en toda la franja fronteriza, añadió Rodríguez.

 Según el análisis de SBCC, 67 de las 277 muertes fueron causadas por el uso de la fuerza por parte de un agente de CBP (Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EU, que incluye a la Patrulla Fronteriza) en servicio, incluido un disparo fatal, asfixia, un taser, una golpiza o un agente químico.

 Otras 100 muertes se debieron a colisiones de vehículos que involucraron a la Patrulla Fronteriza, la mayoría (88) de las cuales ocurrieron durante persecuciones automovilísticas a alta velocidad iniciadas por los uniformados.

 Además, establece el diagnóstico, 65 de las muertes se relacionaron con la falta de atención médica adecuada o emergencias médicas, ya sea mientras las personas estaban bajo la custodia de CBP o directamente después de un encuentro con agentes.

 Muchos más han sido brutalizados, en algunos casos causándoles lesiones que les cambiaron la vida.

 Un caso es el de Marisol García Alcántara, quien en 2021 recibió un balazo en la cabeza por parte de un agente de la Patrulla Fronteriza. La mujer fue lesionada en Arizona tras haber cruzado por Nogales.

 "Nos hicieron un alto y en el momento en el que la camioneta se detuvo se oyó un disparo y la bala entró en mi cabeza (...) lo que pido es justicia", dijo García en entrevista y quien está a la espera del inicio de un proceso legal en contra de CPB.

 Indicó que tras la agresión en ningún momento recibió apoyo legal ni le permitieron hablar con un juez para hablar sobre lo sucedido.