Termina en violencia la despedida del Azul

Ciudad de México

Lo más triste de la despedida del Estadio Azul no fue la derrota de La Máquina, sino los actos vandálicos que sucedieron al evento.

 En principio, algunos aficionados comenzaron a saltar al campo, obligando a la escasa seguridad a perseguirlos, aunque lo que empezó como unas pocas bromas fue creciendo hasta que eran decenas y luego cientos los que estaban en la cancha.

 A aquellos primeros intrusos se les aplaudía, e incluso jugadores como Isaac Terrazas, Marcelo Delgado y Víctor Gutiérrez intentaron ayudar a que los dejaran libres, pero la Policía pronto se vio superada por personas que incluso tenían botellas de vidrio y lanzaban grandes bloques de hielo.

 En algún punto, la seguridad dejó de intentar y la gente entró con libertad a la cancha, arrancando pasto, bebiendo cerveza e incluso quitando las redes de las porterías, lo que obligó a los jugadores a retirarse.

 Así fue la despedida del Azul, con goles, buenas jugadas, pero un final lamentable.