Padres de familia y vecinos de dos peligrosos sectores en donde infractores corren a exceso de velocidad, piden que las autoridades competentes, pongan fin al riesgo que corren tanto alumnos y madres que acuden a dejar a sus hijos a clases o van por ellos a la salida.
Se trata de dos zonas escolares, en una de ubicas una primaria y un pre-escolar, la otra, donde se ubica una escuela primaria, y en donde se han suscitado recientemente, sendos accidentes. Las dos zonas escolares, son:
- La ubicada en calle Guanajuato con Niño Artillero, colonia Celanese en donde se ubican el jardín de niños Federico Froebel y la primaria Margarita Maza de Juárez
- La ubicada en calle Francisco Villa, colonia Graciano Sánchez, en donde se ubica la primaria Francisco Villa
En el caso de la primaria Margarita Maza y el jardín Federico Froebel, las opiniones no se hicieron esperar ante reciente hecho de vialidad.
Sandra Lozoya, opinó que “deberían de poner topes, ahí transitan muy recio los carros”, y no existen dispositivos para que los automovilistas hagan alto o reduzcan la velocidad. Otra madre de familia, Clarisa Flores, expresó que “cuando hay escuela. Siempre están en doble fila, hace falta tránsito en esa zona” en ambos turnos.
Sol Molina, señaló que “topes y señalamientos faltan en estos lugares escolares”; María Del Carmen Bueno, otra madre de familia dijo que “siempre ahí se pone horrible el tráfico, entrada y salida, debería siempre estar el tránsito, por favor”, clamó. En el caso de la zona escolar en la Graciano Sánchez, también se han dado opiniones similares que levantan la voz:
Clarisa Flores, espetó “hacen falta reductores de velocidad porque esa calle la agarran como pista, no hacen alto”. Yadira Rojas, también remarcó lo grave de la situación: “no saben hacer alto, me ha tocado en 2 ocasiones desviar a los carros por que ni se fijan y ni por que esta una escuela cerca”.
Otra opinión, fue la de Yessica Díaz, quien manifestó que “está la escuela cercas, ni porque hay niños, ponen topes, hasta que pase algo grave”, reclamó.
Ahora, las autoridades locales, son quienes tienen en sus manos la solución a esta problemática en donde niños y madres de familia son los más expuestos ante cafres.