El libramiento de tráfico pesado Juan Antonio Guajardo, registra un deterioro cada vez más alarmante, particularmente en el tramo que corre de poniente a oriente, entre la unidad deportiva Las Liebres y Comapa, donde la carpeta asfáltica muestra signos evidentes de colapso.
Hundimientos, fracturas y pérdida de material han convertido esta vialidad en un punto de alto riesgo para quienes la transitan diariamente.
Por más de un año, no se la ha brindado mantenimiento mayor a esta vialidad que se ubica al sur de la cabecera municipal, entre la mancha urbana y el canal Anzaldúas.
La afectación no se limita al daño mecánico que pueden sufrir los vehículos como suspensión o las llantas, sino que representa un peligro mayor para la integridad de los automovilistas, pues una maniobra brusca para esquivar los hundimientos podría provocar la pérdida de control del vehículo y derivar en un accidente de consecuencias graves como caer en las aguas del Anzalduas.
Impacto en la comunidad por el deterioro vialUsuarios de esta vía señalan que el deterioro ha avanzado de manera acelerada en los últimos meses y no han habido labores de mantenimiento para frenar el colapso del pavimento, el cual continúa cediendo ante el tránsito constante.
Acciones de la autoridad ante el deterioro del libramientoLa situación que guarda esa vía de comunicación exige una intervención inmediata por parte de las autoridades, antes de que el deterioro derive en accidentes que lamentar.
Por fortuna, este 2026, no se han registrado accidentes graves en el libramiento, pero la falta de rehabilitación de tramos dañados, abona a que se potencie la probabilidad de graves percances.