Los comentarios políticos que se han emitido en torno a las relaciones internacionales y específicamente la situación entre Venezuela y Estados Unidos pueden repercutir negativamente en la percepción y estabilidad de las negociaciones comerciales, advirtió María Dolores Ramírez Andrade, presidenta de Coparmex.
Ramírez Andrade señaló que este tipo de declaraciones pueden generar "incertidumbre nerviosa" entre los diferentes actores económicos, especialmente cuando México se encuentra en plena etapa de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), proceso que está próximo a realizarse y que es clave para la economía nacional.
La dirigente empresarial explicó que, aunque cada persona o funcionario tiene el derecho de expresar su opinión, estos comentarios pueden tener repercusiones en las relaciones económicas y políticas con países vecinos, lo cual podría afectar la confianza de inversionistas y la dinámica comercial entre las naciones involucradas. Añadió que no se puede perder de vista que México mantiene una interdependencia económica muy estrecha con Estados Unidos, siendo este su principal socio comercial bajo el marco del T-MEC.
En este contexto, la reciente actuación militar de Estados Unidos en Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro han generado atención internacional y preocupación, pues expertos consideran que las acciones podrían complicar la revisión del T-MEC al introducir temas de seguridad y prioridades no estrictamente comerciales en las negociaciones económicas.
La situación en Venezuela también ha puesto de manifiesto tensiones geopolíticas en la región, pues la respuesta de la administración mexicana ha sido rechazar cualquier intervención externa y reafirmar su política de no intervención, aunque al mismo tiempo subraya la importancia de la cooperación bilateral en materias de seguridad y comercio con el Gobierno de Estados Unidos.
Ramírez Andrade concluyó que la incertidumbre derivada de estos acontecimientos incrementa la necesidad de prudencia en las declaraciones públicas y de mantener un enfoque responsable que no ponga en riesgo la estabilidad económica ni las relaciones estratégicas en la región, sobre todo cuando México y sus socios comerciales avanzan en la revisión de un tratado que sustenta una proporción significativa del comercio exterior nacional.