Exigen familiares y colectivo justicia por Ana Silvia

Guarda FGJT hermetismo hasta con familiares y niegan identificación de cadáver

Altamira, Tam.

Pese a que hizo dos denuncias y pidió protección contra su expareja sentimental, una mujer apareció muerta en una brecha ejidal y la Fiscalía General de Justicia del Estado continúa guardando hermetismo hasta con los familiares directos, pues no les dejan ver el cuerpo para reconocerla a pesar de que se encontraron sus pertenencias e identificaciones.

Se trata de la joven Ana Silvia Barrera Morales, quien presuntamente apareció muerta en un costado de un canal en el Ejido La Pedrera el pasado 28 de noviembre.

El Colectivo Buscando el Camino, se manifestó este sábado en la Plaza de la Constitución de esta ciudad, exigiendo justicia y que los familiares puedan ver el cuerpo de la infortunada mujer asesinada aparentemente por su expareja sentimental, mismo que extraoficialmente está detenido y en investigación.

Cinthya Medina, presidenta del colectivo, puntualizó que desconocían que Ana Silvia estuviera desaparecida, pues ella estaba en un periodo de vacaciones en su trabajo, y como era independiente, normalmente los padres no sabían de ella en varios días.

Sin embargo, fue localizado el cuerpo de una mujer en el ejido La Pedrera y en las cercanías se encontraron algunas de sus pertenencias y una identificación de su trabajo, apuntó.

Los policías investigadores se presentaron en el domicilio de los padres y les mostraron lo encontrado, pero nunca les informaron del cuerpo de la mujer y, hasta el momento, oficialmente Ana Silvia sólo está desaparecida.

El cuerpo fue localizado con un trapo en la boca y varias lesiones, además de tener un grado fuerte de descomposición, pues al parecer ya tenía poco más de 4 días de muerta.


Cinthia Medina relató que Ana vivió en su casa, debido a que son amigas y escapaba del acoso de su expareja, pues ya en una ocasión la sustrajo del estacionamiento de su trabajo y la privó de su libertad por dos días, además de que la golpeó y la violó en varias ocasiones.

De ello, advirtió, intentó poner la denuncia en la Fiscalía General de Justicia en Altamira, pero ahí la desestimaron, toda vez que le dijeron que seguramente ella fue la que se ocasionó las heridas, además de que no tenía testigos que corroboraran su versión de los hechos ocurridos en el mes de junio.

"Ana estuvo viviendo conmigo y mi familia por temor a su expareja que la perseguía y la acosaba, levantó una denuncia en junio porque tenía golpes. Le dijeron que no procedía porque quizás ella se había hecho los golpes y no tenía testigos. No quiso regresar a las autoridades porque sabía que no la iban a defender".

Refiere que pese a tener pertenencias e identificaciones, la Fiscalía aún no les permite ver el cuerpo y menos se los entregan para darle cristiana sepultura, pues la autoridad ministerial refiere que aún no se realizan los análisis de ADN para el reconocimiento del cuerpo, por lo que la joven mujer que deja un hijo en orfandad, aún está en calidad de desaparecida.

El grupo de feministas pidió al Gobernador y el Fiscal Irving Barrios, poner un alto a las injusticias que cometen en las Agencias del Ministerio Público, pues la gente ya no denuncia porque son revictimizados.