Pinceladas prodigiosas

Más que un arte, un estado mental. Una meditación. Una evasión de las miserias cotidianas. Un milagro de silencio y creación. El shodo (camino de la escritura) es la caligrafía japonesa. Sus técnicas ancestrales, provenientes de China (al igual que el sumi-e, el dibujo monocromático en tinta negra), son practicadas hoy sobre papeles de arroz por cada vez más urbanitas deseosos de encontrar espiritualidad y relajación frente a la saturación tecnológica.Pero el shodo también forma parte de la enseñanza de los niños japoneses. Y cada año, una selección de los mejores en la disciplina participan en el concurso anual de caligrafía que se celebra en Tokio, donde fue tomada esta imagen.