Un lujoso edificio de 1894 construido para ocultar tanques de agua, es ícono de un Buenos Aires que aspiraba a ser la capital de América. Ahora buscan que lo proteja la Unesco.
El Palacio de las Aguas Corrientes, joya de una Argentina pensada a lo grande
Un lujoso edificio de 1894 construido para ocultar tanques de agua, es ícono de un Buenos Aires que aspiraba a ser la capital de América. Ahora buscan que lo proteja la Unesco.