Suma Proyecto Chapultepec un Jardín Escénico

La zona de foros que se encuentra entre el Campo Marte y el Metro Chapultepec se alista para recibir un nuevo espacio con una encomienda clara: fungir como una extensión del Bosque de Chapultepec por medio de un jardín para las artes escénicas

Donde hoy todavía está ubicado el Estacionamiento Ecológico que da servicio al Auditorio Nacional, junto al Centro Cultural del Bosque (CCB), un equipo multidisciplinario convocado por los despachos Michan Architecture y Parabase proyecta un espacio natural con tres pabellones: un foro escénico polivalente, un salón de ensayos y una cafetería.

 Se trata de la propuesta ganadora del Concurso del Anteproyecto del Jardín Escénico de la Primera Sección del Bosque de Chapultepec, uno de los pocos certámenes abiertos al público general que la Secretaría de Cultura (SC) ha lanzado como parte del megaproyecto Bosque de Chapultepec: Naturaleza y Cultura.

 Bajo la autoría de Isaac Michan, Carla Ferrando y Pablo Garrido, este nuevo espacio busca integrarse de manera sustentable con el entorno natural revitalizado del predio, a través de los tres pabellones "esculpidos" directamente en el paisaje.

 "No hay distinción entre arquitectura y paisaje; no hay distinción entre sustentabilidad y algún tipo de ingeniería; todo lo empezamos a ver como un proyecto conjunto en el que todas las partes son fundamentales", explica en entrevista Michan, como portavoz de sus colegas.

 En su estado actual, el estacionamiento cuenta con grandes superficies de concreto para el tránsito de los automóviles, una capa de césped no endémico y una variedad de especies vegetales invasivas que han creado una superficie que no favorece la biodiversidad en el lugar.

 "Siento que es un punto que ya lleva muchos años un poco olvidado, y es un punto clave en la transición de lo más urbano al Bosque. No creo que se haya leído anteriormente como tal, como una extensión del Bosque, pero creo que tiene todo el potencial y ese espacio quiere ser una extensión del Bosque", apunta el arquitecto.

RECUPERAR EL ENTORNO

 Programado para llevarse a cabo en tres fases, el proyecto comienza con la recuperación del entorno natural del predio, con acciones como la conservación de mil árboles que se encuentran en buen estado, el trasplante de 37 y el retiro de apenas 77 que ya están muertos o se consideran fauna invasiva.

 A la recuperación se agrega la instalación de jardines polinizadores, de sotobosque e intermitentes de agua, todos con especies endémicas.

 Una de las propuestas principales del proyecto, cuyo paisajismo fue planteado por Tonatiuh Martínez y Alejandra Aguirre, del Taller Paisaje Entorno, es la extracción y adición de tierra para crear montículos y valles a partir de los materiales que ya se encuentran en el lugar.

 "Se me hace un poco ilógico hablar de sustentabilidad utilizando recursos que no son del predio, costosos y demás. Creemos que la primera parte de la sustentabilidad es entender en dónde estás trabajando y trabajar con lo que tienes dentro de lo posible", explica Michan.

 "Por eso la idea de moldear el terreno, como de esculpirlo con la misma tierra que ya tiene", abunda.

 Los valles, o montículos invertidos, funcionarán como espacio de captación de agua de lluvia para después tratarla y reutilizarla.

 Los montículos de baja escala sirven para que los visitantes puedan tener sitios de contemplación y recreación, y para la formación de espacios escénicos naturales, así como para la protección visual y acústica de todo el jardín.

 A partir de los montículos más grandes se instalarán los tres pabellones, con techos poco invasivos que se apoyan en el terreno para crear un foro escénico principal, uno de ensayo y una cafetería.

 "Estos tres pabellones son muy sutiles porque no invaden al bosque. Son una cubierta lo más sutil que se pueda, con la ingeniería necesaria para esto, y estas lomas o dunas que cobijan a los servicios", detalla Michan.

 "También se vuelve algo interesante entrar al espacio porque es esta idea de introspección, porque entras por un espacio comprimido, casi por la tierra, y después sales y se abre y se expande el espacio al jardín", amplía.

FORO EXPANDIBLE

 Con ingeniería estructural de Armando Mérida y Mario Monotti, el diseño teatral de Itzel Alba y la consultoría escénica de Jules Lauve y Scott Crossfield, el pabellón escénico principal ofrece ocho configuraciones básicas para su uso.

 Así, los artistas que utilicen el pabellón podrán configurarlo a la italiana, como arena, como concierto exterior amplificado y estilo cabaret, entre otros, siempre con la posibilidad de abrirlo al jardín o aislarlo por completo del entorno.

 "Nosotros planteamos ocho esquemas básicos que se pueden usar, pero la idea es que pueda existir una infinidad, que cada director y cada escenógrafo que esté trabajando en el espacio pueda armar casi su propia configuración", dice el arquitecto.

 "También creo que estamos proponiendo una nueva oferta en la Ciudad, una nueva forma de ir a algún lugar escénico para un evento, en el que la taquilla esté en una cafetería y después pasas al auditorio; no llegas sólo al edificio, porque tienes que estar en todo el espacio y, a la vez, el espacio también está hecho para personas que pasan, que no sólo van al evento", plantea.

ANEXAN PUNTO DE ENCUENTRO

 Con la configuración del nuevo espacio, explica el arquitecto Isaac Michan, se amplía el bloque escénico conformado por el Auditorio Nacional, los teatros del CCB y el Lunario, al tiempo que se crea un punto de encuentro central entre la segunda sección del Bosque de Chapultepec y Paseo de la Reforma.

 "No trata de gritar y ser icónico. Estamos al lado del Auditorio, que es de Teodoro González de León, que es un ícono; no tratamos de ser eso, tratamos de ser algo que nos conectamos más con el Bosque y que dentro de esa conexión ofrecemos esta nueva oferta de espacio, cultural, escénico", señala Michan.

 El lugar será accesible desde distintos puntos, tanto para los peatones, como para quienes utilizan el transporte público, la bicicleta e, inclusive, en automóvil, con tres estacionamientos poco invasivos.

 Ahora, tras el anuncio del fallo del concurso, la propuesta de Michan Architecture y Parabase será revisada para conformar el proyecto ejecutivo y, posteriormente, iniciar con los trabajos.

 Criticado por acaparar un cuarto de los recursos de la Secretaría de Cultura por segundo año consecutivo, y con un costo total proyectado de 8 mil 700 millones de pesos, el megaproyecto cultural del sexenio continúa su curso.