Seis horas les dieron para empacar su vida

Regresan custodiados para rescatar sus pertenencias

A un año de huir por la narcoviolencia que los asediaba, habitantes tuvieron el jueves 17 sólo seis horas para sacar sus pertenencias abandonadas en la comunidad de Palmas Solas, en el Municipio de Jerez, Zacatecas.

Con un operativo del Ejército, junto con Policía local, fue como cerca de 100 familias pudieron ingresar en camionetas y llevarse electrodomésticos, juguetes, tractores, sacos de grano y otros objetos en un pueblo que se convirtió en fantasma tras secuestros, balaceras y asesinatos.

Fabi, habitante de la comunidad que sirve de mirador para localizar las principales carreteras y brechas, reclamó que el apoyo gubernamental no fue para recuperar la seguridad en la región serrana, sino sólo para huir otra vez, pero ahora cargados de objetos.

“Hace como tres semanas mataron a un señor, sólo quedaban casi él y su esposa, a la señora le dijeron que tenía una hora para salir de su casa, la dejaron sin camioneta, sin nada. El apoyo que dieron fue estúpido, fue para ir por pertenencias, seis horas les dieron para empacar su vida”, dijo.

“Hay una foto de la camioneta del señor que mataron apenas, dejaron pintadas cuatro letras, hay obvias señales que los sicarios ahí están. Unos llegaron a sus casas y la estufa estaba calientita, había platos servidos con comida, obviamente alguien les avisó que iba el Gobierno y se fueron”.

Fabi añadió que como Palmas Altas, dedicada principalmente a la siembra de durazno, existen comunidades como Sarabia, Villahermosa y Cieneguita de Fernández en las que pobladores huyeron por la disputa del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) con Cártel de Sinaloa (CDS).

Gabriela Rodríguez relató que en diciembre de 2020 huyó de esta misma comunidad tras la desaparición de su novio Sixto, justo antes que se desatara una ola de más desapariciones y asesinatos.

“La gente se salió porque ya no dormían, tenían miedo que cada noche se llevaran a su padre o a una hija, cada noche se llevaban a alguien, para qué, no lo sé, no lo entiendo, yo creía que esos negocios se dedicaban a vender droga, pero para qué quieren los pueblos vacíos”, dijo.

“No hay nadie ahora, está muy triste todo eso, ahí andaba una prima, ella tomó muchas fotos, muchos se fueron a Jerez (cabecera), otros a Estados Unidos, lástima porque qué va a ser de todos esos huertos, siglos heredados”.