Sarah Jessica Parker modela lencería a sus 53 años

"Cada mujer elige cómo quiere presentarse ante el mundo y eso es lo que hay que respetar", dice la actriz, nueva imagen de Intimissimi

A Sarah Jessica Parker (Nelsonville, Ohio, 1965) la pillaron los paparazis en pijama de seda y sujetador negro a la vista por Manhattan este mes de julio. Lo que podría parecer un sentido homenaje al personaje que la lanzó a la fama planetaria en Sexo en Nueva York, justo cuando se cumplen 20 años del estreno de la ya legendaria serie de HBO, resultó ser el rodaje del nuevo spot de la firma Intimissimi que se estrena en octubre.

Después de la campaña de acoso y derribo a la que se sometió en redes por su aspecto en la última gala del Met, en mayo, la eterna Carrie Bradshaw cerraba bocas como imagen de una firma de lencería a los 53 años. "Hay un debate en esta industria, sobre si debemos presentar modelos o mujeres reales. Bueno, Sarah Jessica es, definitivamente, una mujer real que ha triunfado por sí misma", concedía Sandro Veronesí, presidente del grupo Calzedonia, a propósito del fichaje. Parker defendía su posición: "Esta campaña va de decirle a la gente quién eres, al tiempo que te recuerda que nunca debes juzgar a los demás por su aspecto. Yo estoy contenta en cómo soy, sé quién soy, la edad que tengo, con mis días en los que me vea más o menos favorecida". De todo ello habló este miércoles en Verona, donde se presentó la nueva campaña.

Sarah Jessica Parker, con una trayectoria profesional que se prolonga casi sin descanso durante cuatro décadas (a los 14 años se subía a los escenarios de Broadway para interpretar su primer papel en el musical Annie), siempre ha insistido en que nunca ha sido una mujer de "matrimonio y familia". "Yo lo que quería era desarrollar una carrera", ha dicho la actriz en más de una ocasión.

Casada desde hace 20 años largos con el también actor Matthew Broderick y madre de tres retoños (la gemelas Marion Loretta y Tabitha Hodge, por vientre de alquiler, en 2009), hoy admite que le sigue costando decir "no" a las propuestas de trabajo que le llegan: "Intento compaginar mi vida laboral con la personal, a veces lo consigo, pero otras no. Por otro lado, lo que hago tampoco tiene nada de inspirador, porque yo dispongo de los medios necesarios para sustentar mis decisiones profesionales. Lo que importa es saber si todas las mujeres trabajadoras disponen de los mismos recursos que las apoyen. ¿Cómo lo hacen esas madres que tienen tres trabajos para salir adelante? Esa es la cuestión".

Empresaria además de actriz, Parker ha fundado su propia productora compuesta exclusivamente por mujeres. Con ella ha sacado adelante su nueva serie de éxito, otra vez en HBO, con la que quitarse de encima la imagen de Carrie Bradshaw: Divorce. "Jamás se me ocurriría renegar de aquel personaje o decir que es una carga. Pero quería explorar otro tipo de mirada femenina. Han pasado 20 años desde Sexo en Nueva York y este es otro momento, también para nosotras", dice a EL PAÍS, al tiempo que reivindica el "lado oscuro" del show, que ya va por su segunda temporada: "A la gente no le hizo mucha gracia ese tono sombrío. La duda que me asalta es por qué en una serie protagonizada por un hombre se admite esa oscuridad y no cuando se trata de una mujer".

En cuanto a su faceta como icono de moda (de la que participa, además, como diseñadora de su propia etiqueta), prefiere que tampoco se la recuerden a menudo: "Lo último que se me ocurriría es dar lecciones o consejos de estilo a nadie. Cada mujer elige cómo quiere presentarse ante al mundo, y eso es lo que hay que respetar".

Intimissimi, la firma perteneciente al grupo Calzedonia, anunció ayer que se retira de la helada arena del anfiteatro romano de Verona tras cuatro años de exitosa entente con el espectáculo Opera on Ice. El montaje, suerte de Disney sobre hielo para adultos abierto al público que aúna patinaje artístico, ópera, pop, tecnología y diseño, ha preferido otro escenario para su próxima edición . Mientras, la marca de lencería se ha recluido en el auditorio de su cuartel general, donde anoche presentó un desfile al uso, ahora solo para un selecto grupo de invitados internacionales. Un giro de estrategia comunicativa en tiempos de Time's Up y MeToo que, para el caso, no ha escatimado estrellas a la altura de sus circunstancias.

Aun recién casada el pasado sábado con el rapero Fedez (seguramente, la boda más instragrameada de la que haya noticia), la diseñadora, empresaria y reina de las redes sociales Chiara Ferragni no podía faltar a la cita como embajadora digital de Intimissimi que es desde 2017. Tampoco la modelo Irina Shayk, imagen global de la marca, o la polifacética británica Alexa Chung, en calidad de "amiga de la casa". Aunque ninguna presencia tan esperada como la de Sarah Jessica Parker, protagonista tanto de la nueva campaña de la firma como de la velada.