Presenta Brasil en Colombia aviones Súper Tucanos EMB314

Brasil presentó en Colombia sus aviones turbohélices Embraer EMB314 Súper Tucano de la Escuadrilla Fumaça, diseñados para el ataque ligero, contrainsurgencia y entrenamiento avanzado de pilotos.

Los aviones se presentaron este fin de semana en el marco de la VIII edición de F-AIR COLOMBIA, en Rionegro, Antioquia, en el noroccidente de Colombia, con los auspicios de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC).Con más de 60 años de historia, la Escuadrilla Fumaça se caracteriza por emplear maniobras audaces y únicas que los hace diferenciarse de otros escuadrones del mundo, como en el entrenamiento de vuelo invertido, que es su especialidad.“Cada demostración aérea a cargo de la Escuadrilla cuenta con siete pilotos en siete aviones, que realizan alrededor de 50 acrobacias en 35 minutos. Las misiones también pueden contar con apoyo aéreo para el equipo de transporte y material”, explicó el teniente coronel Onoda Luiz Caldas, comandante de la Escuadrilla Fumaça.Sostuvo que en julio de 2015, la Escuadrilla Fumaça reanudó su calendario de muestra de aire con aviones A-29 Súper Tucano, después de dos años de despliegue operacional y logística.El Súper Tucano fue fabricado “por la empresa brasileña de Aeronáutica EMBRAER, puesto a disposición de la Fuerza Aérea Brasileña, en función de la defensa aérea, de formación avanzada, ataque ligero, de escolta, de patrulla aérea de combate y formación de líderes de la aviación de combate”.Uno de los grandes atractivos de la Escuadrilla Fumaça “es el humo de sus aeronaves, caracterizado por sus colores llamativos y por su producción a partir de la combustión de aceite lubricante biodegradable.La producción de humo ocurre por una maniobra del piloto, el aceite se inyecta en los gases de escape a la derecha de la aeronave y en contacto con los gases de escape calientes, se convierte en humo”.Las maniobras de humo empleadas por el team acrobático brasileño, llamadas Lancevaque y Chumbóide, consisten en una combinación de comandos aplicados por el piloto de la aeronave que provoca una reacción parecida a caer en el aire.En el caso de Lancevaque, “las vueltas son más de tipo vertical, mientras que ‘Chumbóide’ es de perfil más plano. Para el público, lleva la impresión de que el avión está fuera de control, pero el conductor tiene un control total sobre la aeronave que retoma el vuelo en cualquier momento”, concluyó el teniente coronel Caldas.