Para viajeros EXIGENTES

Para turistasa de lujo aquí les recomendamos puentes que hay cruzarlos una vez en la vida

La palabra puente tiene varias acepciones. Una remite a los días que, sumados a un festejo, alargan un descanso. Otra se refiere a las construcciones que se hacen sobre ríos, canales y fosas para poder ir de un lado a otro. 

Aquí te recomendamos algunas escapadas. Pero, mientras la pandemia nos da una tregua, te proponemos rememorar algunos puentes que te inspiren a planear futuras travesías. 

Estas estructuras pueden ser de piedra, madera, hierro y otros materiales. Están los levadizos y los colgantes, o los que han retado a la física y se han convertido en odas del diseño y la arquitectura. Algunos esconden historias y leyendas; en otros hay ecos de nostalgia. Muchos son fotogénicos e íconos de los destinos donde se encuentran. Además de acortar distancias, unen personas y enlazan culturas.

Imposible sería hablar de todos en tan poco espacio. Aquí, mencionamos sólo algunos en los que hemos vivido una que otra experiencia y consideramos hay que cruzarlos una vez en la vida.  

PRAGA, REPÚBLICA CHECA 

El Puente de Carlos conecta a la Ciudad Vieja con la Ciudad Pequeña y está sobre el río Moldava. Se dice que el proyecto incluyó a un grupo de astrónomos y matemáticos que determinaron el instante ideal para iniciar su construcción: justo en el año 1357, el día 9 del mes 7 a la hora 5 con 31. La combinación corresponde a un número capicúa (1-3-5-7-9-7-5-3-1) y al momento de una alineación entre el Sol y Saturno. Está flanqueado por 30 estatuas y para regocijarse con su belleza es obligado madrugar. 

CÓRDOBA, ESPAÑA 

El Puente Romano cruza el río Guadalquivir y conecta el Campo de la Verdad con el Barrio de la Catedral. Al deambular por ahí lo mismo se observa a músicos, pintores y caricaturistas que a enamorados jurándose amor eterno. Imposible no admirar desde ahí la Torre de la Calahorra, donde se encuentra el Museo Vivo de Al-Andalus.


| El Puente Colgante de Capilano de Vancouver, en Canadá.