No cumplirá México sus metas de energía limpia

No se mencionan las acciones que ha tomado para limitar la inversión privada en el sector

México no cumplirá con sus metas de energía limpia hasta dentro de 13 años. Un documento oficial de la Secretaría de Energía publicado esta semana muestra que el país ya se ha quedado por debajo de los objetivos para 2021 e incumplirá la meta de 2024. Los incumplimientos continuarán durante más de una década. El Gobierno responsabiliza a la pandemia y a una “parálisis legal” provocada por las empresas. No menciona que, en aras de la llamada “soberanía energética”, las autoridades han frenado la entrada en operación de nuevas centrales, han cerrado canales de inversión y han promovido iniciativas para privilegiar a las plantas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), sean o no más contaminantes.

El país, firmante del Acuerdo de París, va camino de incumplir todas las metas a corto y mediano plazo que se fijó en la Ley de Transición Energética. Para 2018, se buscaba tener un 25% de energías limpias sobre la generación total; un 30% para 2021; y un 35% para 2024. En 2018, se quedó 2,5 puntos por debajo y en 2021, 0,5 puntos. En 2024 tampoco se cumplirá, al quedarse 4 puntos corto, según el Programa para el Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional (Prodesen). La meta de 2024 se logrará en 2031, lo que da una idea del tamaño del rezago. Después de acortar distancias en 2021, la brecha del incumplimiento se agrandará en los próximos años. La generación limpia solo convergerá con las metas en 2035, según un gráfico del Prodesen.

ESTANCADA LA ENERGÍA EÓLICA

La energía eólica luce prácticamente estancada. En 2021, únicamente añadió 1.372 GWh en generación, frente a los 2.976 de 2020 y los 4.291 en 2019. A la solar le fue algo mejor, aunque el crecimiento sigue siendo menor al de años anteriores. En 2021, generó 4.359 GWh más, frente a los 5.871 de 2020 y los 6.753 de 2019. La desaceleración de ambas fuentes renovables coincide con la cancelación por parte de este Gobierno de las subastas por las que la CFE compraba energía a bajo precio a centrales privadas. Este mecanismo impulsó el auge de la inversión en el sector renovable. De haber continuado el ritmo de años anteriores, era de prever que por lo menos se hubiese cumplido la meta de 2021.