El Fonatur asegura que librará suspensión definitiva al Tren Maya y continuarán las obras

La dependencia federal que encabeza Javier May considera que existen suficientes elementos para que la MIA sobre el Tramo 5 Sur sea autorizada y se puedan continuar las obras

CIUDAD DE MÉXICO

El Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) sostuvo que la suspensión judicial del tramo 5 Sur del Tren Maya es definitiva, “únicamente hasta que se resuelva de fondo” la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del proyecto que actualmente se encuentra en trámite ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Por ello, la dependencia federal que encabeza Javier May considera que existen suficientes elementos para que la MIA sobre el Tramo 5 Sur sea autorizada.

“Lo cual en su momento permitirá superar la suspensión ‘definitiva’ otorgada por el Juez Primero de Distrito en Yucatán y continuar los trabajos del Tren Maya en esa zona, al igual que el resto de los mil 554 kilómetros de ruta, para orgullo del pueblo de México”, indicó el funcionario federal a través de un comunicado oficial.

Al respecto, el Fonatur explicó que la MIA del Tramo 5 Sur, que conecta los destinos turísticos de Playa del Carmen y Tulum en el estado de Quintana Roo, está integrada por más de cuatro mil fojas y fue elaborada por expertos del Instituto de Ecología (Inecol), con el respaldo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y apoyo del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua, que cuentan con amplio prestigio nacional e internacional, indicó el organismo del gobierno de México.

“La MIA sobre el tramo 5 sur es un sólido documento que contempla posibles impactos, pero que también prevé abundantes acciones de mitigación en favor del medio ambiente, las cuales se sumarán a medidas ya en curso como la reforestación del sureste con casi 500 millones de árboles y el fortalecimiento de áreas naturales”, indicó el Fonatur en el comunicado oficial. 

La suspensión definitiva pronunciada el viernes pasado derivó de un amparo presentado por la organización Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano (DMAS), el cual hizo valer el principio de precaución para evitar que las obras sigan afectando la selva sin tener un estudio ambiental.