El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a elevar la presión internacional al amenazar con imponer aranceles a los países que no respalden su plan para anexionarse Groenlandia, al considerar que la isla es estratégica para la seguridad nacional estadounidense. El mandatario afirmó que la negativa de aliados a apoyar su iniciativa podría derivar en sanciones comerciales, en un nuevo episodio de tensiones diplomáticas.
¿Qué declaró Trump sobre Groenlandia y los aranceles?Las declaraciones se dieron tras confirmarse que Jeff Landry, enviado especial de la Casa Blanca para Groenlandia y gobernador de Luisiana, viajará a la isla en marzo próximo con el objetivo de impulsar conversaciones que permitan una mayor presencia estadounidense. Trump sostuvo que ya ha abordado el tema con la OTAN, a la que considera un actor clave para abrir una vía de negociación sobre el futuro del territorio ártico.
Acciones de la delegación bipartidista en DinamarcaEn paralelo, una delegación bipartidista del Congreso de Estados Unidos viajó a Dinamarca para reunirse con autoridades de ese país y expresar su desacuerdo con la postura de la Casa Blanca. Legisladores republicanos y demócratas subrayaron que Groenlandia debe decidir su futuro de manera soberana y buscaron reducir la retórica confrontativa generada por el Ejecutivo.
Reacciones de Dinamarca ante la propuesta de TrumpEl gobierno danés reiteró que la soberanía de Groenlandia es una "línea roja" y rechazó cualquier intento de compra o anexión. El canciller Lars Lokke Rasmussen afirmó que las relaciones internacionales deben basarse en el respeto entre pueblos y no en presiones económicas, al tiempo que Groenlandia reafirmó su condición de territorio autónomo dentro del Reino de Dinamarca.
La insistencia de Trump ha generado divisiones tanto en el ámbito internacional como en la política interna estadounidense, donde incluso figuras republicanas han advertido que avanzar en esta estrategia podría dañar la confianza de los aliados y debilitar la cooperación en el Ártico. Mientras tanto, la OTAN mantiene consultas con Dinamarca y Groenlandia en un intento por contener la escalada y preservar la estabilidad regional.