Ucrania: 22 muertos en ataque ruso el día de independencia

Las fuerzas rusas atacaron con cohetes este miércoles una estación de trenes el día de la independencia de Ucrania, dejando al menos 22 muertos

KIEV, Ucrania

Las fuerzas rusas atacaron con cohetes este miércoles una estación de trenes el día de la independencia de Ucrania, dejando al menos 22 muertos, informó el presidente Volodymyr Zelenskyy tras advertir durante días que Moscú podría intentar “algo particularmente cruel”.

El ataque ocurrió en Chaplyne, un pueblo de unos 3.500 habitantes en la región de Dnipropetrovsk, relató Zelenskyy al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en una videoconferencia, según agencias de noticias ucranianas. La oficina de Zelenskyy también informó que un niño de 11 años murió durante una ofensiva con cohetes realizada horas antes en esa misma localidad.

{"quote":"“Hoy nos duele Chaplyne”, dijo Zelenskyy en su discurso nocturno en video."}, .

En un momento dado, el mandatario señaló que había unos 50 heridos. El subdirector de la oficina de Zelenskyy señaló posteriormente que 22 personas resultaron lesionadas en el ataque, el cual impactó cinco vagones de pasajeros.

Ucrania se había estado preparando para ataques particularmente intensos en torno al feriado nacional que conmemora la declaración de independencia de Ucrania de la Unión Soviética en 1991. El miércoles también se cumplieron seis meses desde que comenzó la guerra.

De cara al Día de la Independencia, las autoridades de Kiev habían prohibido las concentraciones en la capital hasta el jueves por temor a que ocurrieran ataques con misiles.

Los residentes de Kiev, que en meses recientes han estado mayormente exentos de la ofensiva rusa, amanecieron el miércoles con el ruido de las sirenas antiaéreas, aunque no se produjo ningún ataque inmediato. A medida que el día avanzaba se reportaron bombardeos rusos en el este, el sur y el oeste del país, de los cuales aparentemente el más grave fue el de la estación de trenes.

Por su parte, el primer ministro británico Boris Johnson estuvo en Kiev —su tercera visita desde que comenzó la guerra— y otros gobernantes europeos aprovecharon la fecha para declarar su firme apoyo a Ucrania, que se encuentra enfrascada en un conflicto que en un principio se perfilaba como una conquista relámpago por parte de Moscú, pero que se ha tornado en una ardua guerra de desgaste.

En tanto, el presidente estadounidense Joe Biden anunció un paquete de ayuda militar adicional de 2.980 millones de dólares para apoyar a las fuerzas ucranianas en los próximos años.

Durante el fin de semana, Zelenskyy advirtió que Rusiapodría intentar hacer algo particularmente atroz, algo particularmente cruel” esta semana. Repitió su advertencia antes del ataque a la estación de trenes, diciendo: “Las provocaciones y ataques brutales de los rusos son una posibilidad”.

De todas formas reinaba un ambiente festivo en la Plaza Maidan de Kiev, donde miles de ciudadanos posaron para fotos al lado de restos de tanques rusos que están siendo exhibidos allí. Hubo espectáculos de cantantes folclóricos, y muchos habitantes —ignorando las sirenas antiaéreas— celebraban ataviados en trajes y vestidos tradicionales.

  • Pero otros tenían miedo

{"quote":"“No puedo dormir por la noche por lo que veo y escucho sobre lo que se está haciendo en Ucrania”, dijo con voz temblorosa una mujer jubilada que sólo dio su nombre de pila, Tetyana. “Esto no es una guerra. Es la destrucción del pueblo ucraniano”."}, .

En su mensaje, Zelenskyy resaltó el éxito del país en repeler a las fuerzas de Moscú desde que comenzó la invasión: “El 24 de febrero nos dijeron: No tienen ninguna posibilidad. El 24 de agosto decimos: ¡Feliz Día de la Independencia, Ucrania!”

  • Por su parte, Johnson exhortó a los aliados occidentales a mantenerse con Ucrania durante el invierno

“No es momento de presentar propuestas de negociación endebles”, manifestó. “No se puede negociar con un oso que te está comiendo la pierna o con un asaltante callejero cuando te tiene sujeto contra el suelo”.

El estallido de un carro bomba el sábado a las afueras de Moscú, en el que murió la hija de 29 años del politólogo ruso derechista Alexander Dugin, también azuzó los temores de que Rusia pudiera intensificar sus ataques en Ucrania esta semana. Las autoridades rusas han culpado a Kiev por la muerte de Darya Dugina, una analista televisiva partidaria del Kremlin. Ucrania ha negado tener algo que ver.

Las fuerzas del presidente ruso Vladimir Putin se han encontrado una resistencia ucraniana sorprendentemente firme durante su invasión, y abandonaron su intento de irrumpir en la capital en las primeras semanas del conflicto. Los combates avanzan con lentitud, reduciendo a escombros vecindarios enteros y generando repercusiones que han hecho estremecer a la economía mundial.

El ministro de Defensa de Rusia, Sergei Shoigu, en declaraciones el miércoles durante una reunión con sus homólogos de una organización de seguridad encabezada por Rusia y China, señaló que el lento avance de las acciones militares de Moscú se debe a lo que dijo es un intento por evitar las bajas civiles.

Las fuerzas rusas han atacado repetidamente áreas civiles en distintas ciudades, incluyendo hospitales y un teatro de Mariúpol en el que se resguardaban cientos de personas.

Pero Shoigu aseguró que Rusia está llevando a cabo ataques con armas de precisión en contra de objetivos militares ucranianos, y “se hace todo para evitar víctimas civiles”.

Sin lugar a dudas, esto disminuye el ritmo de avance de la ofensiva, pero lo hacemos de forma deliberada”, reiteró.

En el frente de batalla, las fuerzas rusas atacaron varios poblados y aldeas en la provincia de Donetsk en un lapso de 24 horas, dejando una persona muerta, señalaron las autoridades. Una tienda de materiales de construcción en la ciudad de Donetsk se incendió tras recibir impactos de artillería, dijo el alcalde. No hubo reportes inmediatos de víctimas.

En la región de Dnipropetrovsk, los rusos lanzaron nuevos ataques de artillería contra las ciudades de Nikopol y Marhanets, causando daños en varios edificios y dejando algunos heridos. Rusia también atacó la ciudad de Zaporiyia, pero no hubo reportes de víctimas.

Además, proyectiles rusos impactaron objetivos no especificados en la región de Jmelnitsky, ubicada unos 300 kilómetros (180 millas) al oeste de Kiev, informó el gobernador regional. Los ataques en la zona han sido poco frecuentes.