Los costo$ de la guerra

La lucha de 11 días fue la cuarta entre Israel y Hamas, el grupo miliciano palestino que gobierna Gaza desde 2007

Franja de Gaza 

L a última guerra de Gaza ha terminado, pero sus destrozos aún se ven en la habitación morada de Shrouq al-Masri, de 9 años, y su hermana de 4 años, Razan.

Sus juguetes están cubiertos de polvo gris, el techo está combado y las grietas en las pareces atraviesan los dibujos que las decoraban.

Las dos niñas sobrevivieron al ataque aéreo que destruyó un edificio cercano la madrugada del 19 de mayo, dos días antes de que un alto el fuego pusiera fin a los combates. Pero como muchos niños en Gaza, cargarán con el recuerdo de sus horrores y su devastación.

La guerra de 11 días fue la cuarta entre Israel y Hamas, el grupo miliciano palestino que gobierna Gaza desde 2007. Incluyó las mismas oleadas de ataques aéreos israelíes antes del amanecer, el mismo fuego continuo de cohetes que salían del empobrecido territorio, y la misma cifra dispar de víctimas, con una gran mayoría de palestinos entre los más de 250 muertos.

Y como las anteriores, se cobró un duro precio a los niños. Al menos 66 niños palestinos murieron, al igual que un niño de cinco años y una niña de 16 años en el lado israelí. Muchos más se despertaron en plena noche con el ruido de las explosiones.

En el campo de refugiados de Maghazi, en el sur de Gaza, un ataque aéreo arrancó el tejado de la habitación que Anas Alhajahmed, de 4 años, compartía con su hermana y dejó el suelo cubierto de cristales. Ellos también sobrevivieron.

Era la primera guerra de su corta vida, pero la mayoría de los gazatíes tiene un recuerdo claro de las otras, incluida la más devastadora, la de 2014, que duró varias semanas. Incluso los adolescentes pueden señalar las casas destruidas en otras rondas de combates.

 Israel culpa de la destrucción a Hamas, que lanza cohetes imprecisos desde zonas civiles de Gaza en dirección aproximada de zonas civiles en Israel. El Ejército dice hacer todos los esfuerzos para evitar víctimas civiles. Hamas dice estar combatiendo una ocupación militar iniciada hace décadas con las únicas armas que tiene, ante una potencia militar muy superior. El grupo palestino dice que entre los muertos había 80 combatientes.

Ambas partes dicen que no tienen alternativa, y nadie espera que esta guerra sea la última. Mientras tanto, el conflicto se cobra un precio sobre los que tienen menos capacidad de comprender su cruel lógica.  

Miedo a regresar a casa

Mahmoud Al-Masri, de 14 años, compartía su habitación con seis hermanos. A las 3 de la mañana, su familia salió corriendo del edificio tras una advertencia del Ejército israelí. Creyó que no sobrevivirían. Al día siguiente le daba reparo volver a casa.

“Me daba miedo que después de volver nos matara un dron en otro ataque”, dijo.

Los sobrevivientes aún tienen más penurias por delante en los esfuerzos por reconstruir. Israel y Egipto impusieron un asfixiante bloqueo sobre Gaza. 


Issat Al-Masri, de 18 años, posa para una foto en su habitación, dañada por bombardeos.