Los cárteles, decisivos en los comicios michoacanos

En Michoacán la elección es incierta: por una parte el obligado cambio de candidato de la coalición Morena-PT redujo la ventaja de ésta a empate técnico con la alianza PRI-PAN-PRD; por la otra, varios partidos se abstienen de postular candidatos por las amenazas explícitas que han recibido del narco

MORELIA, MICH

A tres semanas de los comicios del 6 de junio las campañas transcurren en medio de un clima “enrarecido” por ataques y amenazas, al parecer provenientes del crimen organizado, contra aspirantes a puestos de elección popular en diversos puntos de la entidad, sobre todo en la región de Tierra Caliente.

Mientras tanto, la coalición Morena-PT vio afectada su ventaja en la contienda por la gubernatura, luego de que los órganos electorales la obligaron a sustituir a su candidato, tras el retiro del registro a Raúl Morón Orozco por parte del INE –al no haber reportado gastos de precampaña–, en cuyo lugar entró Alfredo Ramírez Bedolla.

Después de tener en marzo pasado una diferencia de más de 10 puntos porcentuales a su favor en algunas de las principales encuestas de intención del voto, la coalición encabezada por Morena se encuentra, a unas semanas de los comicios, en situación de empate técnico frente a la alianza PRD-PRI-PAN, que encabeza Carlos Herrera Tello, exsecretario general de Gobierno, considerado el candidato favorito del gobernador Silvano Aureoles Conejo.

Según el analista político Humberto Urquiza Martínez, exconsejero del Instituto Electoral de Michoacán, la indefinición de candidaturas prevaleciente hasta hace poco tiempo impedía tener un escenario claro sobre el probable desenlace electoral, pero consideró que se podrá tener mayor claridad conforme se acerque el día de la jornada.

En entrevista con Proceso el 30 de abril, el académico estimó, sin embargo, que la elección se polarizará y posiblemente llegue a los tribunales. “Todavía no podría decir que hay un candidato que se perfila como el gran ganador; hay una incertidumbre total”.

Además de la gubernatura, para la que se registraron siete candidaturas, entre ellas la de una mujer, en la jornada electoral se disputarán 112 ayuntamientos, 40 diputaciones locales y 12 diputaciones federales.

La elección del miedo

El suceso violento más reciente en el contexto electoral ocurrió la noche del sábado 8 en Morelia, cuando sujetos armados realizaron al menos 14 disparos contra la camioneta del candidato de la coalición PAN-PRI-PRD a la alcaldía de Morelia, Guillermo Valencia Reyes –quien minutos antes se había cambiado a otro vehículo para dirigirse a su domicilio–, con el resultado de dos miembros de su equipo de campaña heridos.

Ante esto, el presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, exigió al día siguiente que “de una vez por todas la autoridad federal tome en serio su responsabilidad ante la grave crisis de seguridad que vive el país”, pues “no podemos permitir que mediante la violencia quieran imponer autoridades, intimidando a nuestros candidatos”.

Humberto Urquiza advierte que los atentados y las amenazas que se han registrado contra aspirantes en los últimos meses en el estado ponen en riesgo la legitimidad del proceso electoral, al que se incorporaron variables, como la inseguridad y los grupos delictivos.

Fragmento del reportaje publicado en la edición 2324 del semanario Proceso, cuya versión digital puedes adquirir aquí.