López Obrador recibirá modelo de bajo crecimiento económico

La siguiente Administración recibirá un modelo de bajo crecimiento económico y tendrá el reto de romper el círculo de estancamiento en el cual se encuentra el País

La baja productividad, las presiones inflacionarias, el manejo poco eficiente de los recursos públicos y modelo de apertura económica en el que la inversión pública ha ido a la baja, son algunos de los elementos que han generado un círculo vicioso de bajo crecimiento, el cual debe ser enfrentado con un cambio de visión en la conducción de la economía, señaló José Luis de la Cruz Gallegos, director del IDIC.

Según especialistas del Instituto, cambios menores o ajustes al modelo actual no son suficientes para llevar a la economía mexicana a crecimientos superiores al 3 por ciento, lo que se comprobó con el bajo crecimiento que registró el País en el sexenio que está por terminar.

Según datos del IDIC, el País creció en en promedio 2.4 por ciento cada año de la Administración de Peña Nieto y pese a ser superior al crecimiento de los dos sexenios anteriores, es muestra de estancamiento en un ambiente de ajustes estructurales.

"El País requiere un cambio de visión. La lección más importante que hereda el Gobierno saliente es que los cambios en el marco institucional no son suficientes sin una visión de desarrollo productivo", expresó De la Cruz Gallegos.

De acuerdo con el análisis realizado por el Instituto, una de las posibles soluciones para que el País cuente con condiciones para un mejor crecimiento radica en establecer una política industrial orientada al fortalecimiento de la producción interna.

Según explicó De la Cruz Gallegos, esta política industrial tendría la capacidad de integrar diversos aspectos fundamentales para el desarrollo económico como fomento a la innovación y desarrollo económico, inversión, infraestructura modera y detección de sectores estratégicos para la creación de empleo formal de calidad fundamentado en empresas altamente productivas.

El especialista expuso que desde hace 10 años la confianza empresarial en manufacturas se mantiene baja y este sector no ha considerado en ese periodo que se encuentre en un buen momento para invertir.

"Lo primero que se va a tener crear es el ambiente para invertir", dijo.

Sobre este punto, los especialistas explicaron que no solo se trata de incrementar la inversión, sino de contar con un plan de fomento al desarrollo industrial para el mediano y largo plazo.

El Instituto considera que hasta ahora el equipo del nuevo Gobierno no ha dado señales de contar con un verdadero plan que pueda romper la inercia de bajo crecimiento, por lo que en los próximos años México podría mantenerse con crecimientos similares o inferiores a los registrados en los últimos años.

Lo anterior se ve también influenciado por la pérdida de sincronía entre los ciclos económicos de Estados Unidos y México.

"México no debe postergar más su desarrollo, el País necesita una política industrial orientada al fortalecimiento de la producción interna, que le permita revertir los rezagos estructurales de las últimas décadas y enfrentar el vulnerable contexto económico actual de manera exitosa", señaló el Instituto.