Rescatan a joven en crisis que intentó arrojarse de puente

Los hechos ponen en evidencia falta de un centro de atención de salud mental

Un joven estuvo a punto de perder la vida la tarde de ayer tras subir a la parte más alta del puente vehicular conocido como Puente de La Paz, al poniente de Reynosa, con la aparente intención de arrojarse al vacío. La rápida intervención de un elemento de Protección Civil y Bomberos fue clave para evitar una tragedia mayor, luego de que lograra establecer contacto verbal con el joven y convencerlo de descender del lugar de forma segura.

El incidente generó una intensa movilización de cuerpos de emergencia y volvió a encender la alarma sobre la creciente problemática de salud mental que enfrenta la ciudad al carecer de un centro de atención especializado para este tipo de enfermos. Este hecho se suma a otros episodios similares registrados en meses recientes, donde personas en crisis emocional han intentado atentar contra su vida en espacios públicos, lo que evidencia que no se trata de situaciones aisladas.

Ante este panorama, el medico psiquiatra Amadeo De León Carrillo explicó que los intentos de suicidio rara vez obedecen a una sola causa. Señaló que, en la mayoría de los casos, existe una combinación de factores, entre los que destacan trastornos psiquiátricos como la depresión mayor, ya sea de tipo monopolar o asociada al trastorno bipolar, así como cuadros psicóticos que generan un profundo sufrimiento emocional.

"El paciente puede llegar a sentir que es una carga para su familia o que todo lo negativo que ocurre a su alrededor es culpa suya. En ese estado, quitarse la vida se percibe como una salida al dolor", explicó el especialista.

El doctor también diferenció entre los llamados "gestos suicidas" y los intentos suicidas propiamente dichos. Mientras que los primeros pueden manifestarse a través de conductas menos letales, los intentos reales suelen implicar métodos de alto riesgo, donde la persona no considera el dolor ni las consecuencias, como ocurrió en este caso al intentar lanzarse desde una gran altura.

Asimismo, advirtió que estas conductas suelen agravarse cuando se combinan con otros factores como consumo de alcohol o drogas, conflictos familiares, problemas económicos o laborales. "Es un cúmulo de situaciones que, en una mente ya vulnerable, terminan por desbordar a la persona", indicó.

De León hizo un llamado enfático a las familias para no restar importancia a ninguna señal de alerta, por mínima que parezca. Explicó que las autolesiones leves, amenazas verbales o intentos previos, aunque no hayan sido graves, deben tomarse con seriedad, ya que pueden escalar con el tiempo.

El especialista recalcó que los trastornos mentales son enfermedades como cualquier otra y requieren atención profesional

Reynosa, sin centro psiquiátrico especializado

A esta problemática se suma la falta de infraestructura en salud mental en Reynosa. Desde el cierre de la Casa de Psiquiatría, ocurrido en 2020, la ciudad carece de un centro especializado para la atención integral de pacientes con trastornos mentales graves.

Cuando se encontraba en funcionamiento, este espacio brindaba atención a decenas de pacientes provenientes de Reynosa y municipios cercanos, ofreciendo consultas, seguimiento y hospitalización en casos necesarios.

Tras su cierre, muchas familias se han visto obligadas a buscar atención en otras ciudades del estado, lo que representa un obstáculo económico y logístico para quienes requieren tratamiento continuo.

La ausencia de este centro ha sido señalada por especialistas y ciudadanos como un factor que agrava la atención oportuna de personas en crisis, dejando a Reynosa con recursos limitados frente a una problemática que va en aumento.