La tromba que azotó a Reynosa el 27 de marzo ha dejado huellas profundas en los corazones de miles de ciudadanos, quienes vivieron una de las peores inundaciones en décadas. Entre los relatos de angustia y heroísmo emerge la conmovedora historia de don Sergio Tovar, un hombre que, como muchos otros, se vio atrapado por la furia del agua, pero que también encontró apoyo en la solidaridad de su comunidad.
UNIDAD OBRERA