Recolectores informales son ‘vitales’, reconoce municipio

Sin la intervención de particulares, el ayuntamiento no podría limpiar Reynosa

El Mañana / Staff.- Eliacib Leija Garza, director de Servicios Públicos Primarios en Reynosa, indicó que los recolectores de basura que no pertenecen al Ayuntamiento son indispensables para que la ciudad permanezca limpia.

Al recoger la basura que producen particulares y ciudadanos en general, los recolectores que antes usaban carretas jaladas por caballos, también rebasan en cantidad, las unidades de recolección oficial, al tener un registro de por lo menos 200, en contraste a las 60 unidades del municipio.

“Es importante el trabajo que hacen los recolectores de basura en la ciudad, sobre todo con los negocios, por eso es que necesitamos que se capaciten en temas ambientales, que sean cada vez más responsables con el tiradero final de la basura, y que la ciudadanía también cobre conciencia”.

COSTO

El servicio que brindan los recolectores no oficiales tiene un costo que varía conforme al peso del contenedor que se lleva, mientras que en lo oficial sin importar el peso, no genera un costo al ciudadano, ya que los salarios del personal, mantenimiento y rutas se cubre de los impuestos. 

Para las 60 unidades que tiene el municipio resulta complicado recorrer las 500 colonias de Reynosa, por lo que deben dividirse por secciones y en rutas para garantizar que al menos la basura se recoja una vez por semana. 

  • Mientras que los recolectores no oficiales pueden circular conforme su deseo y demanda. 

El tema de las capacitaciones de estos trabajadores son un pendiente desde finales del 2019, cuando el Ayuntamiento prohibió el utilizar caballos o burros en el servicio de recolección. “El tema se ha estado postergando porque llegó la pandemia, pero en esta administración se está retomando y esperamos hacerlo pronto, los recolectores que aceptaron dejar de usar animales y en su lugar adquirieron un vehículo se comprometieron a diversas cosas para trabajar, entre ellos el cuidado al medio ambiente”.  

En la actualidad, los recolectores no oficiales mantienen una postura de rechazo hacia la autorización del basurero de Las Anacuas como único centro de transferencia de la basura, bajo el argumento de que se encuentre lejos de la ciudad, y que no tiene la suficiente capacidad.