Lo dio todo y la olvidan

En plena pandemia, y a pesar de estar exenta de laborar, fue llamada al trabajo con todo y padecer mal degenerativo; se contagió de covidengue, con secuelas desastrosas

El Mañana / Staff.- Ella se enfrentó a la pandemia del Covid-19 laborando con todo y que estaba protegida por el decreto federal que señalaba que los trabajadores con enfermedades crónicodegenerativas se iban a casa, pero aún así atendió a pacientes, pero ahora es abandonada por autoridades de la clínica del ISSSTE Reynosa, a la cual pertenece.

Mayra Patricia Mikel Cárdenas, enfermera médico-quirúrgica del ISSSTE, con 23 años de base y 8 de eventual, comentó que en el 2021 se enfermó de covidengue, se le realizaron dos operaciones y en la última le lesionaron el nervio ciático; actualmente no puede caminar, usa pañal y no puede trabajar.

"Yo estaba en decreto cuando la pandemia y el Instituto me mandó llamar porque yo tenía el antecedente de haber sido jefa de Enfermeras y jefa de Enseñanza, como no había personal me mandó llamar; yo estaba en decreto por mis enfermedades degenerativas. Estando laborando me contagio de covidengue, que tengo evidencias. Como no había médico que me tratara, me estuve tratando en mi domicilio particular; el detalle es que después de tres meses empiezo yo que ya no puedo caminar, me hacen estudios y detectan que se fusionaron las vértebras", dijo.

Explicó que van tres años que ha entregado documentación a las autoridades del ISSSTE, al doctor Juan Héctor Briceño González, director y la secretaria, Claudia Castro González, así como el doctor Arredondo Mijares, que en lugar de dar trámite lo han entorpecido.

Señaló que ya puso una queja a la Presidencia de la República y el presidente Andrés Manuel López Obrador le respondió; ha metido demandas y ganado amparos, pero de nada sirven.

"El médico traumatólogo me dice que ya no puedo trabajar, donde les dio la orden de que se la acatara el proceso y súbitamente detienen todos mis documentos, me quitan el 100 por ciento de mi salario del mes de agosto en este año, cuando tengo derecho a percibir el 50 por ciento de mi salario y mientras está el proceso se están violentando mis derechos", expresó.

Explicó que le llamaron de la central del ISSSTE y de control interno para informarle que en Victoria no existe su expediente, pero cuenta que ya fue personalmente a Victoria y tienen todo.


´SALIERON COMO RATAS´

"Yo creo que esperan que me suceda lo que le ha sucedido a nuestra compañera Ana Montalvo, que murió de hemorragia interna, la cual yo padecí, el doctor Covarrubias que tuvo hemorragia intracraneal, el doctor Corral y que está en estado vegetativo, el doctor Portales que está en estado vegetativo, que estuvimos en la pandemia trabajando aquí porque todas las autoridades salieron como ´ratas´ corriendo cuando se está hundiendo un barco y nosotros nos quedamos a trabajar", recalcó.

La enfermera no puede estar sentada mucho tiempo porque le da un calambre hasta el cerebro, no tiene control de esfínteres, no se puede bañar y los medicamentos los compra de su bolsillo.

  • "Estoy abandonada, yo le trabajé al ISSSTE el 200 por ciento como para que me esté pagando de esta manera; quiero solución, que ya son tres años. A mis 58 años éste no era mi programa futuro, yo era docente en la universidad, daba congresos, daba conferencias y mire en lo que me convirtió una cirugía", señaló.

Y argumentó: "Ya están todas las denuncias establecidas con respuestas desde la Presidencia de la República, pero no la acatan; mi amparo que lo acabo de meter hace cuatro semanas está a mi favor, donde se le dice al ISSSTE que paguen mi compensación del 50 por ciento y que la tenían que acatar; no se presentaron porque tengo la respuesta del juzgado. Me dicen en México que hablaron a Victoria porque yo recurrí a ellos y que en Victoria el doctor Morado dijo que no está mi expediente".


* Se acudió a las oficinas para tratar de obtener una versión oficial sobre el tema, pero fueron recibidos por un guardia de seguridad privada que trató de impedir el paso a los reporteros.

* Los reporteros trataron de calmarlo porque extendió los brazos para evitar que pasaran, logrando ingresar.

* En la oficina de dirección no se dieron entrevistas, por lo que los medios se retiraron sin la respuesta del director Juan Héctor Briceño González.