Las exploraciones del noreste de México

De acuerdo con los declarantes Pedro de Almanza y Juan Ochoa Garibay, el lugar tenía mucha gente: soldados, vecinos y mercaderes. Al lugar "acudía mucha gente de la (Nueva) Galicia y de otras partes a contratar (comerciar) con los dichos vecinos".

Conocemos, por el documento presentado por Luis Carvajal de la Cueva a la Audiencia Real del Nuevo Reino de Galicia en 1587, sobre el impacto que tuvo en el noreste de la Nueva España, al poblar la región de las minas de San Gregorio en la sierra de Nuestra Señora de los Remedios y fundar la villa minera "Cueva de León" en 1581. 

Carvajal cumplía con sus Capitulaciones acordadas con el Rey, al asentar la capital del Nuevo Reino de León en la ciudad de León en abril de 1582. El ápice del extenso proyecto de Carvajal, quedó ajustado al entorno geográfico de la Sierras de Picachos y Papagayos, en las inmediaciones del actual Cerralvo, en el Estado de Nuevo León.

El documento de 35 fojas que se encuentra en la sección de Audiencia de Guadalajara en el Archivo General de Indias en España, está basado en los testimonios de diez testigos que escucharon, presenciaron o participaron, en algunos de los eventos durante la fundación de estos asentamientos.

Los soldados declarantes fueron enviados por el mismo Carvajal, para que fueran recibidos por los oidores de la Audiencia de Guadalajara en la Nueva Galicia. Debían declarar a treinta preguntas presentadas por oficio, sobre los méritos y servicios ejercidos por el mismo gobernador del Nuevo Reino de León.

Entre los testigos se encontraba el capitán Felipe Núñez, originario de Sevilla, quien había acompañado a Carvajal en el reclutamiento de los colonos, que habían venido desde España a Tampico en 1580. El joven pariente del gobernador estuvo presente, cuando había comprado la nao en su pueblo natal; estuvo presente desde un inicio en la entrada y poblamiento, como capitán del Nuevo Reino de León. 

Juan de Carvajal vino desde Pánuco acompañando al gobernador en 1581. Juan González y Juan Clavijo Carvajal fueron vecinos de la capital del Nuevo Reino de León, conocida como ciudad de León. Pedro Hernández de Almanza y Juan Ochoa Garibay, también habían estado presentes en esa capital. 

Otro de los testigos era Mateo del Río, quien fuera el visitador general de los presidios del Nuevo Reino de Galicia, que conocía de poco tiempo al gobernador Carvajal. Antonio Méndez de Herrera, fue un mercader vecino de Guadalajara. Francisco de Leyva Bonilla, era el capitán que había sido interceptado por Carvajal en Nacataz, con 40 piezas (cautivos) indígenas que llevaban a Nueva Galicia.


Detalle del "Plano corographico e hidrographico" elaborado por el Ing. Francisco Álvarez Barreiro en 1728, donde se observa la villa de Cerralvo, lugar donde había fundado Carvajal la ciudad de León en 1582. 

  LA CIUDAD DE LEÓN

Entre los testimonios, se aprecia que el descubrimiento en la serranía de Nuestra Señora de los Remedios influyó a que llegaran otros pobladores, de otras provincias del noreste. En un principio, los indios se comportaban en forma pacífica; vinieron a servir con sus hijos y mujeres adonde se encontraban los españoles

  • Según Felipe Núñez y otros testigos en la villa La Cueva de León, se asentaron más de 50 españoles, entre solteros y casados. Allí había dos ingenios para moler y fundir sus metales, uno patrocinado por el propio gobernador y el otro era de Diego Ramírez, según informó el testigo Francisco de Leyva Bonilla.  

En su testimonio, Juan de Ochoa Garibay, explica que él había llegado a la serranía de Nuestra Señora de los Remedios (Picachos y Papagayos) en septiembre de 1584; la cual tenía más de tres años de haber sido ocupada, un lugar que estaba a más de cien leguas de Tampico

De acuerdo con los testigos, Luis de Carvajal había fundado la ciudad de León para la labranza y el sustento de los pobladores mineros. A sus alrededores, se encontraban un número de sementeras de trigo y maíz, además de mucho ganado mayor y menor (bovino y caprino). 

Tanto la iglesia como las casas del poblado, eran de "tapias y azoteas". Juan Clavijo Carvajal mencionó que él tenía su casa en esa ciudad, donde existía una Casa Fuerte que resguardaba la caja real y fierros los minerales de quinto y doceavo, protegida para su defensa con artillería. El tesorero, Diego de Montemayor, habitaba en ese edificio, de acuerdo con varios testigos.

De acuerdo con los declarantes Pedro de Almanza y Juan Ochoa Garibay, el lugar tenía mucha gente: soldados, vecinos y mercaderes. Al lugar, "acudía mucha gente de la (Nueva) Galicia y de otras partes a contratar (comerciar) con los dichos vecinos".

Fue después de fundar la ciudad de León que, el gobernador continuó con las exploraciones de los territorios adyacentes a sus fundaciones.


DESCUBRIMIENTO DE COAHUILA

Felipe Núñez acompañó al capitán Diego de Montemayor, quien fuera el tesorero del Nuevo Reino de León, al descubrimiento de la provincia de Coahuila y las minas de Trinidad. Según Núñez, el descubrimiento había sido tierra adentro hacia el norte, por más de cien leguas.

Juan González narró en la Audiencia de Guadalajara que, cuando tuvo noticias que habían descubierto el Nuevo Reino de León, partió de las minas de Mazapil, encontrando a Carvajal en la ciudad de León. La ciudad ya estaba poblada, al igual que la villa de la Cueva y minas, en la serranía de Nuestra Señora de los Remedios, donde se encontraba mucha gente

Juan González menciona que habían pasado algunos días desde su llegada al dicho reino en 1582, cuando vio como el gobernador había comisionado al tesorero, Diego de Montemayor, para que, con soldados descubriera tierras hacia el occidente. 

Estando en dicha ciudad de León, después de más de 20 días, presenció el retorno de Diego de Montemayor con sus soldados, diciendo haber descubierto el valle de Coahuila y unas minas que le pusieron por nombre de la Trinidad. 

El valle de "Quahuila" o Coahuila se encontraba en lo que es ahora Monclova en el estado de ese nombre. Esto viene de los indios coaguilos, o coahuilos, palabra que proviene de las lenguas yuto-náhuatl del noroeste mexicano. El término coahuilteco, fue creado posteriormente en el siglo XIX por el lingüista Manuel Orozco y Berra, para designar el idioma de los confesionarios utilizados en las misiones de Texas y Coahuila.

Otro de los testigos que comentó el descubrimiento, fue el capitán Diego González, quien había estado en las minas de Coahuila. Juan Ocho Garibay decía que era noticia pública, el descubrimiento de Diego de Montemayor en la provincia de Coahuila

Francisco Leyva Bonilla, el soldado de la Nueva Galicia, explicó que había estado en diferentes ocasiones en la ciudad de León, donde se sabía de los descubrimientos hechos en Coahuila, en Nuevo México y en los ríos Bravo y Palmas, pero esto será visto en una próxima nota.